El pósito de Vilanova decide volver a trabajar también en sus concesiones
AROUSA
Las 250 mujeres que componen la agrupación bajarán mañana a la playa
01 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.«Xa hai ganas de comer marisco de aquí». Ésa es la sensación que comparten muchos mariscadores y mariscadoras de la ría. Mañana, muchos de ellos volverán a trabajar. En total, unas 600 personas de Vilanova, A Illa y Cambados se pondrán los trajes de aguas para salir a capturar 8 kilos de babosa, 16 de roja y 25 de reloj. Recogerán ese producto en los bancos de libre marisqueo de toda la ría. Esas partidas competirán, en las lonjas, con el marisco que saquen de sus concesiones las mariscadoras de Vilanova, las únicas de la ría que han decidido bajar a faenar. A media mañana, esas 250 mujeres bajarán hasta As Sinas para extraer los topes de producto «normais» para esta época. Es decir, un kilo de cada tipo de almeja (fina, babosa y japónica) y dos kilogramos de berberecho. Esa operación se repetirá cuatro días a la semana «se os precios son os habituais nestas datas». La cofradía de Vilanova es la única de la zona sur de Arousa que ha abierto sus concesiones. Pero el trabajo de las mujeres vilanovesas, explicaba ayer el patrón mayor de Cambados, no supondrá ningún problema a la hora de controlar el mercado. «As cantidades que poidan sacar non suporán ningún problema, incluso poden resultar beneficiosas para o mercado», indicaba Benito González. Otras incorporaciones A las embarcaciones de marisqueo a flote que mañana salgan a trabajar se sumarán, el martes, las de O Grove. Ayer se reunieron en asamblea los integrantes de este colectivo profesional. Y en el transcurso de ese encuentro decidieron que será ese día cuando vuelvan a la faena. Lo hacen pese a no estar conformes con la orden de Pesca, pero consideran que ese documento es casi una imposición, ya que «hai que levantar o rol a partir do día tres». Los mariscadores de O Grove, pese a todo, han querido dejar claras varias cosas. La primera, que cuando sus productos lleguen a los mercados deberán ir avalados por los resultados de las analíticas que se están realizando. «Non queremos levar nin sustos nin sorpresas», explicaba ayer Manuel Iglesias tras la asamblea del marisqueo a flote, que se prolongó durante casi dos horas. La división La vuelta al trabajo, por lo tanto, se generalizará en la zona sur de la ría a partir de esta semana. Las cofradías de la zona norte, sin embargo, han decidido de forma casi unánime no salir a trabajar. Eso ha hecho que muchos mariscadores, precisamente los más disconformes con la medida de reapertura adoptada por Pesca, se pregunten «se os de Barbanza, cando nos vexan a nós traballar, van quedar de brazos cruzados». Ellos creen que no. Creen también que toda esta situación incremetará las tensiones entre las cofradías y ayudará a fracturar al sector, dejándolo desmembrado e incapaz de hacer un frente común. En cualquier caso, habrá que esperar a que se produzca el primer contacto entre el marisco de las rías y el consumidor para saber cómo reacciona el mercado ante un producto cuya imagen se ha podido ver salpicada por el chapapote.