La empresa de Viveiro que ofrecerá más de 70 comidas de grandes eventos y fiestas en el 2026: «Dá gusto que as comisións teñan relevo»
VIVEIRO
Seiramar iniciará temporada el 24 de enero en el San Vicente de Cubelas, Ribadeo, con la Festa dos Callos; el año pasado se batió récord de fiestas
15 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El 2025 fue un año bueno y todo apunta a que el 2026 será similar. Mediado el mes de enero, la firma viveirense Eventos Seiramar, S.L. tiene prácticamente cerrado el calendario de fechas de comidas y festejos patronales que ayudará a organizar durante este año a diferentes comisiones y entidades de A Mariña, Ortegal e incluso Terra Chá. «Empezaremos o 24 de xaneiro no San Vicente de Cubelas, en Ribadeo, coa Festa dos Callos», explicó este miércoles Adrián Casas, horas después de cerrar la contratación de una celebración en Riotorto. Él y su mujer, Tamara Ferro, dirigen una empresa que el pasado mayo llegó a tener contratados en un único día a «27 ou 28» trabajadores. Fue por la Festa do Xubilado de Cervo, que reunió en una comida en San Cibrao a cerca de 700 comensales.
En febrero llegará otro punto álgido, con las comidas de Entroido los días 14 (Espasante, Ortigueira), 15 (Bravos, Ourol) y 16 (Viveiro). «En moitos lugares hai comisións novas coas que dá gusto traballar. É un orgullo porque grazas a elas van seguir adiante festas como as de Xunqueira, Viveiro, Celeiro ou Covas», pone como ejemplo.
Casas también destaca que, si no fuera por las comidas que se organizan, en algunas parroquias, sobre todo el rural, ya no habría fiesta porque apenas quedan vecinos. Ocurre, por ejemplo, en Rego da Ponte, un lugar de Bravos, en Ourol, donde todavía festejan el San Juan, o en Ambosores, también en el municipio ourolense. «É unha forma de que polo menos un día ó ano se xunten cen ou cento cincuenta persoas para compartir vivencias e pasalo ben», comenta.
Los menús básicos que oferta Seiramar incluyen callos, paella, churrasco o carne asada. «Pulpo pídeno nalgún sitio, pero pouco, e os callos gustan moito», afirma. De cara a los carnavales abundan los cocidos.
El encarecimiento de la vida se percibe con claridad en los presupuestos de que disponen quienes organizan las fiestas. Sobre todo las comisiones que todavía consiguen la mayor parte de sus ingresos yendo puerta a puerta. «Os concellos e as comunidades de montes teñen algo máis de presuposto, pero menos que hai anos», expone. Una reducción que tiene su reflejo, por ejemplo, en el apartado musical de cantidad de fiestas y festejos. «Onde antes contrataban dúas orquestras, agora por exemplo levan unha orquestra e un grupo, ou unha orquestra e un dúo...», reconoce.
Bastante «tardeo»
Las tendencias también han ido variando y ahora hay lugares que optan por sesiones vermú prolongadas, o incluso sesiones de «tardeo». «Bailes de tarde-noite», cuenta. «Contentar a todo o mundo e difícil, pero trátase sempre de facelo o mellor posible», resume el empresario, que tiene 43 años y empezó a colaborar en festejos siendo un niño.