La Xunta estima que las obras empezarán en el 2028 pese a su complejidad
24 dic 2025 . Actualizado a las 09:12 h.Viveiro es conocido por sus playas y su casco histórico, fiestas como Naseiro o el Resurrection Fest o su exquisita gastronomía, pero también por los enormes atascos que de manera habitual se forman en las entradas y salidas del centro. Una realidad que sufren casi a diario vecinos y visitantes, y que este martes experimentó en primera persona el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, durante su desplazamiento desde Santiago de Compostela. «Non vou dicir que me levou tanto tempo chegar a Viveiro como entrar en Viveiro, pero, en proporción, non en tempo total, levoume máis tempo entrar en Viveiro que o tramo anterior», expresó el titular autonómico al término de la rueda de prensa en la que presentó la parte «este» del proyecto de variante con el que la Xunta, a través de la Axencia Galega de Infraestruturas, pretende desviar fuera del casco urbano el 60 % del tráfico, especialmente vehículos pesados, con tráilers cargados de pescado o de mercancías como madera.
Con una población de más de 15.200 habitantes (es el tercer municipio más poblado de la provincia de Lugo), que durante el verano o la Semana Santa se multiplica varias veces, Viveiro tiene una orografía especialmente compleja, con tres núcleos urbanos muy poblados (Viveiro, Celeiro y Covas), y totalmente condicionada por el río Landro y su desembocadura en la ría, así como por las montañas que lo circundan. Sus únicas salidas son la LU-540, hacia Lugo, cuyos primeros 15 kilómetros están en obras, y la LU-862, en dirección a Ribadeo (conecta con la A-8 en Barreiros) o a Ferrol. Así lo reconoció el director del proyecto, el ingeniero Carlos Lefler, quien recordó que en el pasado, a lo largo del último cuarto de siglo, se pusieron sobre la mesa diferentes alternativas que no prosperaron y generaron fuertes discrepancias por su impacto medioambiental y económico.
La propuesta actual contará con un presupuesto de casi 38 millones de euros. Enlazará con la VAC Costa Norte a la altura de Area y discurrirá hasta A Veiga, en Magazos. Se trata de una carretera convencional de 6,19 kilómetros de longitud que, según destacó Rueda, será «viable, funcional e respectuosa para dar resposta a unha demanda histórica». «Viveiro e toda esta zona leva moitísimo tempo esperando por algo que é unha necesidade», agregó.
Licitación en el 2026
Rueda detalló que a lo largo del 2026 esperan sacar a licitación el proyecto constructivo, con la intención de que las obras comiencen en el 2028. «É unha obra moi complexa, pero imos simultanear trámites porque é urxente ter unha solución canto antes para que Viveiro teña unha mobilidade do século XXI», abundó.
La alcaldesa de Viveiro, Mariña Gueimunde (PP), afirmó que esta carretera ayudará a «despegar a Viveiro». «Levamos moitos anos esperando por esta obra», reflexionó una regidora que llegó a la Alcaldía el pasado 7 de marzo tras una moción de censura al bipartito PSOE-BNG que encabezaba María Loureiro. Gueimunde fue apoyada por el grupo independiente Por Viveiro (sus dos ediles estuvieron presentes en el acto de este martes), a partir de un documento que incluía entre sus acuerdos el de «licitar o proxecto da variante no ano 2025».
Este martes no se anunció la licitación (el estudio informativo y de impacto ambiental saldrá a información pública en marzo del 2026 con la intención de que se apruebe definitivamente el próximo diciembre), pero sí se organizó un acto que congregó a numerosos representantes de la vida política, económica y social de A Mariña en particular, y del resto de la provincia de Lugo y de Galicia en general. Además de la conselleira de Vivenda e Planificación de Infraestruturas, María Martínez Allegue, acudieron diputados en el Congreso y en la Diputación de Lugo, senadores, alcaldes, portavoces de la oposición o concejales de varios ayuntamientos.
Destacó, por ejemplo, la presencia de directivos de Puerto de Celeiro, la organización empresarial que gestiona una flota pesquera cuya actividad podría verse beneficiada por la entrada en servicio de un tramo de variante que contempla, entre otros, una glorieta de conexión con la LU-862 a la altura de la gasolinera de Celeiro, para facilitar la circulación de camiones que trasladan pescado hacia grandes mercados de otros puntos del país, como Madrid.
«A remar xuntos»
Tanto Gueimunde como Rueda hicieron un llamamiento al «consenso» y a «remar todos xuntos no mesmo sentido» para evitar discrepancias como las que antaño dieron al traste con otros proyectos. El también popular César Ajar, alcalde entre 1983 y el 2003, y que también acudió al acto, quiso precisar que en el 2001 la corporación municipal había adoptado por unanimidad un acuerdo de trazado que fue tumbado tras la llegada al poder del PSOE en el 2003. «Van 24 anos perdidos!», dijo. Una afirmación con la que no está de acuerdo la anterior alcaldesa, la socialista María Loureiro, que al igual que la portavoz del BNG, Iria Cotelo, asistió a la presentación y calificó la noticia de «buena para Viveiro», pero apuntó: «O que dá rabia é que non o fixeron antes porque non quixeron porque nós cedemos en todo».
De llevarse a cabo el proyecto presentado, aún quedará pendiente el tramo oeste de la variante, de unos 4 kilómetros de longitud, y que proporcionará una salida hacia O Vicedo y la provincia de A Coruña.