Solo mil euros donados para reparar la iglesia con goteras donde está enterrado uno de los grandes benefactores de Ribadeo

J.A. RIBADEO / LA VOZ

RIBADEO

Tablones de aglomerado en el suelo destrozado de la iglesia
Tablones de aglomerado en el suelo destrozado de la iglesia J.A.

El templo franciscano, mausoleo del indiano Ramón González, se encuentra muy deteriorado, pero sigue abriendo a diario gracias a un seglar de 85 años

03 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La multitudinaria fiesta Ribadeo Indiano del 2025 se dedicó a Ramón González, benefactor ribadense enterrado en la iglesia de la Orden Tercera, en pleno casco histórico de Ribadeo, siendo la única de la villa que siempre está abierta en jornada diurna, todos los días del año, por la labor altruista que desde hace casi dos décadas sigue desempeñando, ahora con sus 86 años de edad, Ramón Sanjurjo, hermano ministro seglar franciscano de Ribadeo.

Hace un par de años, dado el deterioro que experimentaba el templo, con goteras y humedades que han dañado hasta tal punto el suelo que Ramón Sanjurjo debió colocar tablones de aglomerado y cerrar con caballetes el paso a buena parte de la iglesia, abrió una cuenta para hacer donativos para acometer una serie de mejoras que son imprescindibles. Transcurrido todo ese tiempo, se han ingresado poco más de 1.100 euros. Paradójicamente, los cubos que lucían en el suelo y en atriles han sido retirados, porque por alguna razón parece que ya no hay goteras, aunque el techo sigue precisando una intervención y el estado del suelo es lamentable.

La tumba, de estilo Art Decó, donde están depositados los restos de Ramón González y su esposa Corona
La tumba, de estilo Art Decó, donde están depositados los restos de Ramón González y su esposa Corona JOSÉ ALONSO

La Orden Franciscana no depende del Obispado, sino directamente del Papa. Ella misma se financia y en Ribadeo sus recursos son escasos. Ramón Sanjurjo mantiene la iglesia con lo que recauda en los cepillos y con alguna donación privada más. Un exiguo fondo dado que también recibe y ayuda a gente que acude al tempo pidiendo limosna.

Ramón González, hermano ministro franciscano en Ribadeo, que atiende la iglesia de la Orden Tercera
Ramón González, hermano ministro franciscano en Ribadeo, que atiende la iglesia de la Orden Tercera JOSÉ ALONSO

Ante el deterioro alarmante de la iglesia, hace un par de año decidió apelar a la colaboración vecinal, explicando en unos folios las obras imprescindibles a realizar: «Arreglos en el tejado para eliminar goteras. Canalones en casi todos los aleros del tejado. El suelo se nos hunde al pisar por distintos sitios». Explicaba (finalmente ya ha retirado los escritos) que «hay una cámara de aire en el suelo y el piso, la cual hay que estudiarla antes de arreglar el piso, ya que se piensa en rellenarla de hormigón y colocar lo que más convenga y guste, como pizarra u otro material». Indicaba también que habían solicitado una subvención que, en el mejor de los casos, no llegaría hasta el 2025, porque la partida del 2024 estaba agotada. Pero tampoco llegó.

Caballetes impiden el paso a buena parte de la iglesia, por su mal estado
Caballetes impiden el paso a buena parte de la iglesia, por su mal estado J.A.

La orden seglar franciscana se instauró en Ribadeo en agosto de 1679 y ahora apenas cuenta con un puñado de hermanos, todos de muy avanzada edad. Tal es así que una vez que Ramón Sanjurjo cese en su actividad, en estos momentos no hay nadie en condiciones ni disposición de asumir su relevo, lo que supondría el cierre de la iglesia más frecuentada de Ribadeo, porque siempre está abierta en horario diurno.

El Concello de Ribadeo lleva tiempo haciendo gestiones para conseguir fundos para reparar el templo, pero por el momento han resultado infructuosas.

El indiano Ramón González nació en 1856 en una casa de la céntrica calle San Roque, hizo fortuna en América y entre su legado a Ribadeo figura financiar la construcción del Teatro y las fiestas patronales de 1925 y dar 150.000 pesetas (900 euros) para los terrenos y construcción de la Plaza de Abastos. Falleció en 1925. Fue su esposa, la porriñesa Corona González Santos, quien en 1929 cedió los terrenos para levantar una nueva iglesia de la Orden Franciscana Terciaria en Ribadeo, por ser la antigua pequeña y estar en malas condiciones. Contribuyó decisivamente a financiar la obra, que concluyó en 1931, aprovechando para construir en un lateral de la nave del centro el mausoleo de Art Decó adonde trasladó los restos de su esposo, y ella fue enterrada en 1972.