Menús navideños en el hospital: «Son datas especiais, tamén para os pacientes ingresados»
BURELA
Diecinueve profesionales atienden la cocina del Hospital Público da Mariña. La misma mañana que preparaban la comida para 113 pacientes desvelaron los platos de los próximos festivos
21 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.La cocina del Hospital Público da Mariña es un servicio que contribuye a la recuperación de los pacientes. Operativo los 365 días del año requiere de un engranaje de planificación, trabajo en equipo y control de calidad que, en el caso del centro mariñano, localizado en Burela, sostiene una plantilla integrada por diecinueve profesionales; quince pinches, tres cocineros y una jefa de cocina.
Rocío Souto Franco, con 22 años de trayectoria profesional y al frente desde hace menos de dos meses tras sustituir de forma oficial a Pedro López por jubilación, atiende a La Voz en un día en el que en la cocina preparan los menús para 113 pacientes.
Raquel, Benito, Marta, Valentín, Sonia o Javi forman parte de este turno de mañana que, tras servir los desayunos, prepara la comida. «O de mañás é o turno máis movido, con máis tarefas», apunta Rocío Souto. Emplatan a las 12.30 horas y sirven a las 13.00. Cada uno tiene sus funciones en un servicio que prepara tres tipos de menús; verano, invierno y especiales navideños.
Las dietas las pautan los médicos y los menús se elaboran con el apoyo de un servicio de dietética y nutrición, explica Rocío Souto que, al igual que la directora del hospital, María José Cortés Canay, define el servicio de «personalizado» y «cercano», con menús adaptados. «Algunha semana atendimos 150 comidas diarias en cada inxesta (almorzo, comida, merenda e cea), pero é o máximo», apunta la jefa del servicio del que salen los platos para pacientes ingresados, de oncología, en observación (urgencias) o para acompañantes de pediatría y de prematuros.
La plantilla de cocina se divide en dos turnos de trabajo —mañana y tarde— y en cada uno hay un cocinero y cinco pinches. Dos de ellos se encargan del servicio de planta y los tres restantes, de la cocina. «Os pinches de mañá son os que preparan os almorzos e, con axuda de cociña, encárganse de empratalos e de distribuilos», indica Souto. Todo debe funcionar como un reloj. Servidos los desayunos a las 9.00 horas, toca recoger bandejas en las habitaciones, fregar y limpiar. Concluidas las tareas, todo el equipo se centra ya en los preparativos para la comida.
En un receso, la jefa de cocina nos adelanta cuáles serán los cuatro menús especiales que servirán en las próximas fiestas navideñas: «Coidar a alimentación é fundamental. Cando estamos ben, sans, valoramos quizais máis a comida, pero tampouco podemos olvidar que as vindeiras son datas especiais, tamén para os ingresados, e o servizo de cociña deste hospital é cercano».
Pensando en los que tendrán que pasar las fiestas hospitalizados y en sus familias o acompañantes, han diseñado platos especiales, que, sin saltarse las indicaciones médicas, combinan tradición e innovación. En Nochebuena servirán consomé de ave, bacalao con coliflor, peras al vino y una bolsa con postres navideños; en Navidad, sopa de marisco, langostinos, cordero con setas y patatas asadas, piña al natural y postre navideño; en Fin de Año, crema de gambas y brécol, rodaballo con espárragos y tomates cherri, piña al natural, uvas y postre navideño; y en Año Nuevo, sopa de pescado, carrilleras con pimientos confitados y patatas asadas, arroz con leche y postres navideños. A estos habrá que sumar el tradicional roscón que se servirá en el desayuno del día de Reyes.
Nuevas ideas entre los fogones
La directora del Hospital Público da Mariña, María José Cortés Canay, asegura que el de cocina continúa siendo un servicio muy bien valorado por los usuarios y sometido también a evaluaciones constantes por certificación de calidad. «Dentro do que son as dietas estándar, na cociña sempre están atentos e interésanse por saber si gustan ou non os platos», explica Cortés, quien destaca que, «os menús son case como os feitos na casa». Remarca la atención personalizada que prestan durante todo el año y que se intensifica en fechas tan especiales como las navideñas: «Son datas un pouco diferentes incluso estando ingresados».
El disponer de un servicio con cocina propia dentro del hospital es valorado por muchos pacientes. En las bandejas de la comida o a través de otros canales trasladan sus agradecimientos al servicio y a sus trabajadores, que coleccionan esas notas y escritos en un tablón.
La interacción funciona, ya que de la misma forma los profesionales de cocina se interesan o se preocupan cuando alguna bandeja regresa con comida a la cocina donde, según explica Rocío Souto, mandan los productos locales y gallegos.
Entre los nuevos proyectos en estudio, la jefa del servicio avanza el interés por volver a implantar la elección de menús, algo que se limitó a raíz de la pandemia del covid: «Trataríase de que os pacientes con dieta normal podan elixir entre dúas opcións en comida, merenda e cea». A mayores, también están diseñando «algunha dieta máis específica para casos concretos».