Intoxicación por alcohol metílico y turismo (1963)

A MARIÑA

Playa en San Ciprián
Playa en San Ciprián PEPA LOSADA

19 mar 2026 . Actualizado a las 13:19 h.

1963 será el primer año en que Galicia recordará la obra literaria creada por sus hijos más ilustres, en este caso por Rosalía y sus Cantares. Desde aquí, desde Galicia, nuestra humildad o timidez frente a vascos y astures nos permite celebrar la identidad histórica con una fecha dedicada a las Letras Galegas.

Pero también será la de 1963 una cita con la intoxicación por alcohol metílico que produce 51 muertos y pone en marcha una campaña de salud pública desde el Ministerio de la Gobernación a todos los Gobiernes Civiles y en cada provincia a las Jefaturas de Sanidad -cuerpo médico de élite con funcionarios por oposición-. Para actuar de inmediato sobre bebidas alcohólicas, vinagres y conservas escabechadas mediante un decreto del 5 de junio y que desde el primer día de agosto obliga a Veterinarios y Farmacéuticos Titulares de los Ayuntamientos mediante recogida de análisis a buscar la presencia de alcohol metílico en bebidas y producción de alimentos.

Constituyen los principales objetivos las destilerías y fábricas de licores. En nuestra Mariña afectará al vinagre de Rosel y aguardiente de Aguiar en Burela, pero también al aguardiente de caña suministrada a los almacenistas Cepa y Calvo, de la casa Lago de Vigo para Viveiro, así como a Aguiar Fernández, Mazaira de Ourense y Feijoo de A Coruña. En Cervo corresponde a la Inspectora Farmacéutica María Novoa Meilán dirigir y responder de tal operativo sobre locales-bares propiedad de Jesús Díaz Carballés, Evaristo Frá López, Hermanos Ben Pardo y Herminio Lestao Domínguez.

Esto coincide además en el tiempo con el despegue del turismo en nuestra costa y su desarrollo en los años 60. A las casas de los marineros que hacen la costera del bonito y alquilan a los veraneantes lucenses, se añaden establecimientos cada vez más especializados compuestos de habitaciones, comedor y cafetería. Ha comenzado el descubrimiento de la costa luguesa con tres destinos muy señalados: A Vila Mariñeira de Foz, A Vila de Viveiro-Covas y el puerto de San Ciprián con sus tres playas urbanas: Cubelas, la Caosa y la Concha. Este último destino con una afamada gastronomía de pescados y mariscos y un ambiente marinero muy singular, hoy lamentablemente sustituido por Alcoa y su mundo socio cultural.

Conviene recordar aquel bando del 10 de julio 1963 -BOPL- por el que la Delegación de Turismo sita en Lugo en colaboración con Gobierno Civil y Ayuntamientos pretenden fomentar el turismo dando a conocer fiestas, costumbres y enclaves culturales como Sargadelos e insta a blanquear los edificios, limpiar los accesos y callejones, ordenar las escombreras y depósitos de residuos orgánicos, conservar salubres las fuentes naturales y en general abastecimientos de agua; limpieza de playas; vigilar el comportamiento de la hostelería y prohibir cualquier intento de establecimiento clandestino; cuidar las condiciones higiénico sanitarias de hospedajes, cafeterías, ultramarinos, bares, casetas de baño, paradas de taxis. Y algo muy inconcreto, «mantenimiento de la decencia pública y de la moralidad de costumbres». Esto último tendrá como paladines a los párrocos en sus pláticas dominicales.

A lo anterior debemos añadir cómo el Ayuntamiento insta a los establecimientos de la alimentación -23 en Burela, 3 en Castelo, 10 en Santa María de Cervo, 10 en San Ciprián, 1 La Venta, 2 en Rúa, 1 en Figueirido, 1 en Sargadelos, 4 en Vilaestrofe- a disponer para el público del correspondiente libro de reclamaciones. Tal año de 1963 coincide con la entrada en vigor de la Compilación de Derecho Civil de Galicia, al reconocer en su articulado la extensión de su normativa a las tierras colindantes de Zamora, León y Asturias.