Llega la hora de la verdad: el juicio por el ERE de Alcoa

s. corral CERVO / LA VOZ

A MARIÑA

Cruces simulan un cementerio en la entrada de la fábrica de San Cibrao
Cruces simulan un cementerio en la entrada de la fábrica de San Cibrao PEPA LOSADA

Esta mañana comienza la vista en el TSXG; hay 524 empleos en juego en la única planta de aluminio que queda en España

03 dic 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Llegó la hora de la verdad. Alcoa rendirá cuentas esta mañana ante el TSXG para justificar el ERE que pretende aplicar a 524 trabajadores de la planta de aluminio en A Mariña lucense, la única fábrica de aluminio primario que queda ya en España.

Los trabajadores seguirán con interés la vista mientras clavan más y más cruces en un cementerio simulado en todo el entorno de la fábrica. Su particular «performance» para describir su difícil situación.

El comité avisaba ayer: están en peligro las dos plantas ahora mismo. «Denunciamos que a empresa non está a facer sustitucións nas plantas nin a cubrir as baixas; advertímolo para que non acuse aos sindicatos da situación pola folga indefinida que vimos mantendo cumprindo os servizos mínimos. Ademais hai recortes evidentes nas tarefas de mantemento».

Los sindicatos insisten en la «mala fé» de la empresa durante la negociación y critican su «nula voluntad para vender la planta a un inversor interesado». Achacan esto a una «decisión estratégica tomada en EE.UU.». Lo denunciaron en la rueda de prensa del pasado martes. También afirmaron que la evolución del precio de aluminio ahora «es buena, subió a 2.014 dólares la tonelada y hay demanda».

Lógicamente la visión de la empresa es otra, muy distinta. «El despido colectivo es necesario a causa de los factores estructurales permanentes que impactan en la planta de aluminio de San Ciprián, que han hecho que no sea competitiva», explican desde Alcoa.

«Alcoa ha actuado -expresan- de buena fe y de acuerdo con las normativas aplicables en el proceso de despido colectivo. Alcoa ha priorizado el diálogo, realizando grandes esfuerzos desde mayo para alcanzar el mejor acuerdo con los representantes de los trabajadores ante una situación insostenible. Todas las ofertas fueron rechazadas», concluye.

Los magistrados del TSXG tienen ahora la palabra. Juzgarán el conflicto laboral que llegó a esta situación. Las Administraciones -Gobierno y Xunta- están muy pendientes de esta vía judicial, que puede prolongarse con recursos y tramitaciones en el tiempo. El comité pide la intervención pública del Gobierno para a través de la SEPI dar continuidad a la producción de aluminio primario manteniendo el empleo. La Xunta, llegado el caso, «se procede», respaldaría esta intervención; lo ha manifestado repetidamente el conselleiro de Industria y vicepresidente segundo de la Xunta, Francisco Conde.

Por el momento los trabajadores con su lucha han logrado evitar el cierre de la planta y que la planta esté aún operativa.