«Llegué de milagro, porque me perdí»

La Voz

A MARIÑA

20 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

«Llegué aquí de milagro, porque me perdí cuando venía...», recuerda Berta López riéndose. Era el 1 de abril de 1987. El día anterior, Ernesto Cebrián, entonces director del centro le propuso trabajar en Burela. «¿Burela? ¿Dónde está Burela?», se preguntó, pero se animó «porque yo, que soy de Coruña, pensé en la costa coruñesa y, como mi marido trabajaba en Lugo, me pareció genial». Contenta, añade: «Aquí me he apalancado y me he quedado. Con los años, he descubierto que mi padre me traía a la playa de Barreiros cuando era pequeña, cuando él era directivo del Deportivo y venía a Ribadeo a jugar el Emma Cuervo».