La influencia cultural del Cantábrico se hace notar en la comarca

Eva Montenegro redac.viveiro@lavoz.es

A MARIÑA

La unión hace la fuerza, se dice. A nivel cultural podría aplicarse el mismo cuento. En esta ocasión, son los aires del Cantábrico los mismos que inspiran a los vocalistas de las corales que ayer participaron en el Encontro Galaico-Astur de Corais organizado por la Coral Polifónica de Foz, que preside Antonio Vila, en su tierra natal, que un buen día, hace ya la friolera de 25 años, decidió unir en un mismo evento ese talento coral del norte de la geografía española. Ayer participaron los de Pravia, Langreo, Cospeito y Foz.

Con temas clásicos como el gallego Negra Sombra, la Carmen de Bizet o Maitechu mía actuó anteayer la Orquesta Sinfónica de Acordeones de Bilbao, bajo la batuta de Amagoia Loroño, en un auditorio lleno en Burela e hizo ponerse en pie al público. La formación bilbaína se lo agradeció con dos temas más, el último con sombreros de copa para cerrar la gala.

Casi 30 niños aprendieron jugando más del oficio, esta semana en el campamento de arqueología del Museo do Mar de San Cibrao, que anteayer clausuró el responsable de Cultura de la Deputación Antonio Veiga.

El paintball ayuda a descargar adrenalina de forma original. La Casa da Xuventuve viveirense que dirige Fina Carrete llevó a 14 equipos al campo de Roq Sport para probarlo. En mayores de edad ganó el formado por Lanas, Dani, Tatiko, Miña y Alain y en menores de edad el compuesto por Sebastián Castillo, Dimas Torre, Eduardo Andrés, María Andrés y Brais Pérez. En otro torneo, el de fútbol sala ganaron los equipos Tremendos, Florentean y Comillas.