La unión con la costa sigue afectada por obras en marcha y pendientes

A MARIÑA

Los viajes por Marco de Álvare y A Xesta tienen tramos con trabajos en ejecución El desplazamiento a Viveiro exige el paso por trechos de la LU-540 con reformas

30 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Los desplazamientos del interior a la costa, más numerosos en esta época del año, están marcados por el inicio de la temporada estival. Desplazamientos de un solo día, viajes de fin de semana o expediciones cuyo origen está en el comienzo o en el final de las vacaciones se sucederán a lo largo de este mes y del próximo. Sea cual sea el tiempo de estancia en la costa de A Mariña, los diferentes viajes tendrán una característica común. Deberán pasar por zonas de diferentes carreteras en las que se están realizando trabajos de reforma. Por otra parte, el hecho de que no hayan empezado aún trabajos ya anunciados frena el uso de itinerarios que podrían acortar la distancia entre el interior y el litoral. La carretera N-640 (Barres-Vilagarcía de Arousa) es la vía de comunicación para viajes que tienen como destino las zonas central y oriental de A Mariña y Asturias. El principal escollo está en las obras que se realizan en Rozas: en este lugar confluye con esta vía la LU-113, que empieza en este punto y acaba en Abadín. El Ministerio de Fomento financia los trabajos, que incluyen la construcción de un paso inferior para superar la actual intersección entre ambas vías y de un tramo de circunvalación de casi dos kilómetros. En enero del 2006 Fomento informó de la adjudicación de las obras a la empresa Comsa. En el verano del año pasado ya estaban en ejecución. El tráfico que utiliza esta carretera para dirigirse a Foz o Barreiros debe abandonar la vía en Paraxes (A Pastoriza) para incorporarse a la LU-122, que enlaza ese lugar con Vilanova de Lourenzá. La carretera tiene poco más de 30 kilómetros de trazado, actualmente en buen estado. El tramo inicial en Paraxes, sin embargo, se ve afectado por la construcción de una rotonda: se trata de una obra incluida en la mejora de la LU-120, que llega a este lugar desde Vilalba. La carretera LU-113, Rozas-Abadín, acortó hace décadas los viajes de Lugo y parte de Terra Chá con A Mariña, aunque su mal estado dificulta hoy el papel que tuvo antaño. El calamitoso estado de los ocho kilómetros de vía que van de Moncelos a Abadín, en donde confluye con la N-634, contrastan con las buenas condiciones del trecho comprendido entre Rozas y Moncelos. La Xunta anunció en mayo de este año una próxima mejora con una inversión de 7,8 millones de euros. Una alternativa, útil sobre todo para vecinos de de Castro de Rei y de Cospeito que viajen a Foz y a Barreiros, consiste en ir de Muimenta a A Pastoriza para incorporarse a la LU-122 en las cercanías del polígono pastoricense. Los vehículos que se dirijan al centro de A Mariña pueden incorporarse a la N-634 en Vilalba tras circular desde Rábade por la LU-541 o tras abandonar en las afueras de la capital chairega la recién abierta autovía del Cantábrico (A-8). En Martiñán, en el tramo vilalbés de la N-634, se ha instalado un radar. Por otra parte, dos puntos de la N-634 a su paso por A Mariña están en obras. Uno es un tramo de algo más de un kilómetro en el municipio de Mondoñedo, situado entre los barrios de Xiros y de Grove e incluido en la mejora del acceso norte a la ciudad. Otro es el cruce de Cruz do Lobo: en este lugar, en las cercanías de San Cosme de Barreiros, se bifurcan la N-634 y la N-642 (Porto-San Cibrao), que comparten trazado entre Ribadeo y este punto. Este lugar era uno de los que registraba habituales retenciones en tardes de domingos y festivos por el tráfico procedente de playas. La Dirección General de Tráfico (DGT) ha prohibido la circulación de camiones en el tramo Ribadeo-Vilalba de la N-634 durante cinco horas, de seis de la tarde a once de la noche, en domingos y festivos del verano. La LU-540, Viveiro-Cabreiros, es el acceso a los arenales del municipio viveirense, de Xove y de O Vicedo. La obra en el tramo chairego ha incluido innovaciones como la variante de Roupar, ya en servicio; pero queda pendiente el final de los trabajos en los tramos Arredoada-Os Calviños y Os Calviños-A Gañidoira. Fuentes del Política Territorial fijan para agosto el final, pese a que pronósticos del 2006 establecían que ya estarían concluidos en este año.