«El convento de las concepcionistas de Viveiro fue el más rico de la comarca»

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A MARIÑA

TESTIMONIO Enrique Cal Pardo, deán de la catedral de Mondoñedo e historiador, repasó la historia del monasterio Enrique Cal Pardo, deán de la catedral de Mondoñedo, conoce a fondo la historia de la diócesis, como atestiguan sus numerosas y variadas obras. Dentro de la celebración de los cuatrocientos años del convento de las concepcionistas de Viveiro, anoche pronunció una conferencia en la ciudad del Landro, en la que analizó el pasado del monasterio.

25 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Pasaron cuatrocientos años desde que María de las Alas Pumariño fundó el convento. Las religiosas concepcionistas siguen habitando el edificio, situado en la parte alta del casco histórico viveirense. En su intervención de ayer, Cal Pardo analizó aspectos relacionados con los pagos que el convento hacía a la corona. «El convento de las concepcionistas de Viveiro -explica Cal Pardo- era relativamente rico, sobre todo si lo comparamos con otros de la zona. Era más rico, por ejemplo, que el convento de Mondoñedo». Igual que ocurre en Viveiro, las religiosas de esta orden todavía están presentes en la ciudad episcopal. Su prosperidad económica se basaba en propiedades y diezmos: los ingresos de este último concepto no se limitaban a los alrededores de Viveiro sino que llegaban de lugares alejados, como Parga (Guitiriz). El siglo XIX trajo la desamortización, que supuso la pérdida de los bienes. Fue el final de una privilegiada situación para un convento cuyo capital había llegado a 28.000 reales. No obstante, en la segunda mitad del siglo XIX se les concedió el cobro de una Deuda perpetua interior, para compensar las pérdidas sufridas. Los momentos de esplendor ya habían pasado, y las propiedades quedaron reducidas al conjunto que forman la iglesia y el convento, reflejo del rico pasado.