La farsa de un taller de confección

REDACCIÓN LUGO

A MARIÑA

XAIME F. RAMALLAL

El PSOE denuncia el caso de una empresaria que recibió 15,5 millones de Familia por impartir cursos de confección en Lourenzá El mundo empresarial provoca suspicacias en la sociedad lucense, que sobresaltada por los casos de «patomocho» de Cospeito y el de la fábrica de aperos de Guitiriz, recela de las iniciativas pioneras que planean sobre la provincia. La última sorpresa ligada a las ayudas de la Consellería de Familia llegó ayer de la mano del PSOE. El secretario provincial, Ricardo Varela, denunció el caso de una empresaria que impartió cursos de formación de confección en Lourenzá, percibiendo más de 15 millones de Familia. La Xunta comprobó que no había cumplido el compromiso de mantener el cuadro de personal y le pidió que devuelva el dinero.

29 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Hace poco más de una semana, el candidato socialista por la provincia y también secretario de Política Social e Laboral da Comisión Executiva Nacional Galega advertía públicamente que al caso del patomocho de Cospeito le podrían salir competidores. Ayer, Ricardo Varela desveló un nuevo caso de subvenciones concedidas por la Consellería de Familia. Varela informó sobre el caso de la empresaria Elvira Sanmartín Amorín, que desde 1998 hasta el pasado año, impartió varios cursos de formación de confección en el municipio mariñano de Lourenzá. El total de la cuantía que percibió a modo de subvenciones supera los quince millones de pesetas, según aclaró Varela, quien volvió a lamentar la gestión de Familia a la hora de destinar fondos públicos en promoción de empleo: «Boa parte dos cartos se perden sen resultado algún, e non nos queda máis remedio que volver a preguntarlle á conselleira por estes casos». Varela volvió a manifestarse crítico por el «absoluto descontrol de fondos» y lamentó que «novamente outra xente se volva a sentir engadada, e deixe de ocupar outros traballos para adicarse a estas historias». Por otra parte, Familia confirmó que Sanmartín Amorín percibió 456.210 pesetas en concepto de alta como autónoma, 7,6 millones en 1999 por la contratación indefinida de catorce trabajadores, y 7,7 millones por el mismo tipo de contrato a 13 empleados. La Xunta informó de un requirimiento realizado el 28 de diciembre del 2000 «porque a empresa non xustificaba o referido mantenemento do cadro de persoal. Polo que, con data de 22 de marzo do 2001, solicitóuselle o reintegro de subvencións concedidas». La Consellería de Economía ya inició un procedimiento de apremio.