Haití desembarcó ayer en la tribuna principal del Foro de Davos con una petición del ex presidente norteamericano Bill Clinton a los empresarios para que participen en la reconstrucción del devastado país caribeño y una solicitud de Brasil para que el mundo ofrezca «arancel cero» a sus productos.
Según Clinton, los haitianos «tienen la mejor oportunidad de su vida de escapar al pasado, y nosotros, la mejor oportunidad de nuestras vidas de ser parte de eso». Sentado a su lado, el canciller brasileño Celso Amorim propuso que el recorte a cero de aranceles para los productos procedentes de Haití se mantenga entre 15 y 20 años. La propuesta brasileña incluye cuota libre para todos los productos haitianos con facilidades de reglas de origen. Amorim pidió también un masivo programa de plantación de árboles .