Hay fuentes que aseguran que el número de personas necesitadas en el país es todavía mayor
09 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.El pasado jueves, en un mensaje escueto pero contundente, el papa Benedicto XVI advirtió a los argentinos sobre la necesidad de «reducir el escándalo de la pobreza y la iniquidad social» en ese país.
Estas palabras se sumaban a las que desde hace tiempo viene haciendo públicas la Iglesia en Argentina ante una realidad social cada vez más comprometida.
Casi de forma inmediata, el Gobierno de Cristina Fernández salió a responder y, para asombro de los ciudadanos, esta vez no hubo confrontación con el clero, como era costumbre en el matrimonio Kirchner, sino que a través de su jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, intentó minimizar el impacto del mensaje del jefe de la Iglesia y dijo que las palabras del Pontífice fueron «manipuladas» por los medios. Afirmó, además, que las expresiones sobre el escándalo de la pobreza en Argentina fueron «más o menos lo mismo que dijo a todos los países del mundo». Y reclamó: «No le hagan decir al Papa lo que no dijo». Y agregó que «siempre un pobre es un escándalo para cualquier país y el objetivo de este proceso político es terminar con la pobreza».
«Escándalo»
Más asombrosas fueron aún las declaraciones del propio ex presidente Néstor Kirchner, que después de la dura derrota electoral decidió aparecer en público para decir: «Yo comparto las declaraciones del Santo Padre: la pobreza siempre es un escándalo. Nosotros tenemos mucha autoridad moral para hablar de la pobreza, porque la redujimos».
Pero las cifras oficiales del intervenido Instituto de Estadísticas y Censo (Indec) son manipuladas y denunciadas y nadie las toma como referente. Para el Estado, un 15% de la población es pobre. Sin embargo difieren con los indicadores difundidos por la Iglesia en el reciente barómetro de la deuda social, según el cual más de 12,5 millones (el 34,3% de los argentinos) viven por debajo del umbral de la pobreza, y de ellos, 4,5 millones (11,7%) son indigentes, es decir, no tienen medios para obtener su sustento diario.
Esta cifras corresponden al segundo semestre del 2008 y, según proyecciones de la Universidad Católica Argentina (UCA) y de varias consultoras privadas incluso afines al Gobierno, como la de Artemio López, aseguran que los afectados por la pobreza alcanzan hoy el 39,5% (unos 14 millones de personas) y los indigentes superan ya los 4 millones.
En el llamado conurbano bonaerense, el cinturón industrial que rodea la ciudad de Buenos Aires y el área más poblada del país, hay en la actualidad más de cuatro millones de pobres y entre ellos 1.400.000 en estado de indigencia.