La oposición nacionalista serbia celebró ayer en Belgrado una manifestación de apoyo a Radovan Karadzic, ex líder político de los serbobosnios todavía pendiente de ser trasladado a La Haya, y contra «el régimen traicionero y dictatorial» del presidente Boris Tadic.
Por su parte, Tadic, prooccidental, tachó la concentración de «increíble».
El mitin, al que acudieron unas 10.000 personas, fue organizado por el Partido Radical Serbio y respaldado por el ex primer ministro nacionalista Vojislav Kostunica.
Durante la marcha hacia la plaza de la República, miles de manifestantes gritaban el nombre de Radovan Karadzic. Un cartel desplegado encima del estrado allí colocado proclamaba: «Libertad para Serbia, libertad para Radovan».
Aleksandar Vucic, un dirigente del partido ultranacionalista, afirmó que el acto fue convocada contra el presidente prooccidental de Serbia, por haber ordenado el arresto de Karadzic.
«La protesta es contra el régimen traicionero y dictatorial» de Tadic, declaró Vucic.
Para el presidente Boris Tadic, «es increíble que la gente proteste contra el respeto de la ley». «Cada uno tiene el derecho de protestar, pero la ley tiene que ser respetada. Yo apoyo el derecho a manifestarse, pero tiene que haber orden», añadió.
Se esperaba que la manifestación fuera la mayor celebrada en Belgrado desde febrero, cuando unas 150.000 personas protestaron contra la declaración de independencia de Kosovo y que concluyó con ataques a embajadas, disturbios y saqueos.
Luka, el hermano de Radovan Karadzic, había prometido para ayer una protesta «al estilo de Gandhi».
Pese al gran despliegue policial, la tensión creció con la llegada de un grupo de 100 a 150 jóvenes que llevaban una gran bandera serbia y una foto de Karadzic. «Os mataremos a todos», proclamaba una pancarta, mientras en otra se podía leer: «Boris Tadic, Serbia prepara tus funerales, estás acabado».
Karadzic se resiste a ser trasladado a La Haya, donde es acusado de haber desempeñado un papel crucial en el sitio de Sarajevo y en la masacre de unos 8.000 musulmanes en Srebrenica, la mayor atrocidad de este tipo en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.
Precisamente ayer se conoció que siete ex policías serbobosnios fueron condenados a penas de entre 38 y 42 años de prisión por su implicación en esa masacre, cometida en una cooperativa agrícola en Kravica, en 1995, en el primer proceso por genocidio ante la Justicia bosnia.
«Estos inculpados ejecutaron, siendo perfectamente conscientes, a centenares de musulmanes con el objetivo de exterminar de manera permanente a los habitantes musulmanes de Srebrenica», declaró el juez Hilmo Vucinic.