Austria pide ayuda a sus socios de la Unión Europea para liberar a los dos turistas secuestrados en Túnez

AFP

INTERNACIONAL

15 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El canciller austríaco, Alfred Gusenbauer, pidió ayer en Bruselas ayuda a los servicios secretos de sus socios de la Unión Europea tras el secuestro de dos de sus conciudadanos por la división de Al Qaida del norte de África, anunció el presidente francés, Nicolas Sarkozy.

Austria recibió el jueves un ultimátum de la red terrorista exigiendo la liberación en tres días de presos de Túnez y Argelia a cambio de la de dos turistas austríacos, Wolfgang Ebner, un asesor fiscal de 51 años, y su novia, Andrea Kloiber, una enfermera, de 43.

Además, Alfred Gusenbauer, exigió la liberación «inmediata e incondicional» de los dos austríacos secuestrados el 22 de febrero en Túnez por Al Qaida para el Magreb Islámico (AQMI).

Gusenbauer señaló a su llegada a la cumbre europea que lo ocurrido es «un acto de violencia contra Austria, un país tranquilo que no ha llevado a cabo ningún ataque contra otro Estado». «Austria no puede cumplir las exigencias de los secuestradores», indicó el canciller.

Gusenbauer dijo que la república alpina trabaja «estrechamente con todas las autoridades de la región» para asegurar «la salud y la vida» de los rehenes. El Gobierno austríaco confirmó el jueves haber recibido un ultimátum de los secuestradores, que amenazan con matar a los dos rehenes si Argelia y Túnez no excarcelan en tres días a todos los miembros de AQMI.

La banda dice que ha entregado la lista de detenidos que desea ver liberados, entre ellos algunos de los presos en Túnez arrestados a finales del 2006 y a principios de enero del 2007. En esas fechas, el Ejército y la Guardia Nacional tunecinos desbarataron un comando de 42 individuos, parte del cual había entrado en Túnez para atentar contra embajadas occidentales y centros turísticos.

El núcleo duro de ese grupo, compuesto por cinco tunecinos y un mauritano, recibió entrenamiento en los refugios de AQMI en la Cabilia argelina y entró en Túnez con armas de guerra. Doce de sus integrantes, entre ellos su cabecilla, el tunecino Lasad Sassi, que combatió en Bosnia y en Afganistán, murieron en los enfrentamientos. Los demás pudieron ser detenidos.