El Gobierno español aseguró ayer que el ataque que sufrió el viernes la fachada de la Embajada española en Caracas «carece de la menor importancia». Un portavoz del Ministerio de Exteriores calificó los hechos como un «simple acto de vandalismo» cometido por un «grupo de descontrolados» que por suerte no ha causado víctimas y solo provocó daños materiales de escasa importancia. El Gobierno de Hugo Chávez también ha hecho pública una condena por el ataque y ha asegurado que hará lo que esté en su mano para detener y castigar a los autores.
El ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, aseguró ayer que «no se repetirán» los ataques «de radicales» a la Embajada española en Caracas. En un encuentro con vecinos de Villafranca de Córdoba, el ministro se mostró convencido de que no volverán a producirse estos actos «por la manera en que me lo comentó el canciller venezolano, Nicolás Maduro».