Los regidores y diputados, tras 44 horas recluidos, desayunaron jamón y café en un restaurante lucense «Bós días a todos». El portavoz provincial socialista Manuel Martínez saludaba ayer así a los vigilantes que custodiaban las puertas de acceso al pasillo que conduce al Paraninfo y al centenar de familiares, amigos y simpatizantes que les esperaban en la entrada y exterior del edificio. Se sucedieron los abrazos y al alcalde de Triacastela, Miguel Fernández, le fue difícil ocultar su emoción. Los alcaldes de Pedrafita y Sarria, José Luis Raposo y Claudio Garrido, insistían en que ésta es una más de las medidas de protesta.
REDACCIÓN