Antes de finalizar el presente año comenzarán a ejecutarse las obras de acondicionamiento proyectadas por Transfesa en el puerto seco de Monforte, que se espera estén terminadas en el plazo aproximado de un año, a finales del 2009. Tales son las previsiones que maneja actualmente la firma, según anunció ayer José Andrés Arribas Navarro, director general de Semat -empresa propiedad de Transfesa y de Renfe, entre otras entidades, que gestiona el proyecto- en la última jornada del curso de verano sobre el ferrocarril gallego que organizó la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en el Parador de Monforte.
Arribas resaltó por otra parte el hecho de que Transfesa «sigue apostando firmemente por este proyecto en unos tiempos de fuerte crisis económica como los que estamos viviendo» y subrayó el esfuerzo que supone la inversión de doce millones de euros prevista para poner en marcha la plataforma logística de Monforte.
El director general de Semat participó en una mesa redonda sobre el transporte intermodal junto con José Luis Cachafeiro Vila, director de productos y servicios de terminales de mercancías de ADIF; Carlos Mantilla López, director de tráfico intermodal de Renfe Operadora, y Jesús Paz Arias, presidente del Puerto de Vigo. En el debate, Arribas Navarro insistió en que el puerto seco monfortino no se plantea como «una simple plataforma de paso», sino como una instalación que generará verdadera actividad industrial y proporcionará un valor añadido al ofrecer servicios de distribución de cargas y consolidación de mercancías.
Diferentes marcas
La plataforma logística que se pretende crear en Monforte, según explicó, responde a los nuevos planteamientos del transporte de mercancías -y particularmente de automóviles-, que dan especial importancia a los centros de consolidación capaces de concentrar materiales fabricados por diversas marcas y de formar trenes del tipo denominado multicliente o multimarca. Las ventajas de este modelo, agregó, residen en que permiten optimizar mejor los espacios, organizar trenes más largos y de mayor capacidad y reducir considerablemente los plazos de entrega de las mercancías. «Los clientes no rechazan que sus productos viajen junto con los de otras marcas, porque este sistema acorta los plazos de entrega, que es lo que más les interesa», dijo.
Por su parte, Carlos Mantilla hizo hincapié en los beneficios que ofrecen los modernos planteamientos de transporte intermodal, señalando que ayudan a reforzar el atributo más valorado en el tráfico de mercancías, «que es el de la fiabilidad en la entrega, más que la puntualidad». Asimismo, mencionó determinadas iniciativas que su parecer se necesitan para potenciar este tipo de transporte: eliminación de los cuellos de botella en los grandes núcleos urbanos, mejoras técnicas en la red ferroviaria, instalaciones capaces de mover trenes de 600 o 700 metros -en España los más largos llegan a 450 o 500- y accesos óptimos a puertos y fronteras.
José Luis Cachafeiro apuntó que el actual predominio del transporte de mercancías por carretera no es casual, sino el fruto de determinadas políticas, y pidió que los poderes públicos se esfuercen por potenciar el transporte ferroviario e intermodal para favorecer el ahorro energético y reducir el impacto ambiental.