El inmueble está escondido cerca de una sinagoga de un suburbio de la ciudad.
31 jul 2009 . Actualizado a las 21:39 h.Escondida cerca de una sinagoga de un tranquilo suburbio de Johannesburgo, la casa en la que Mahatma Gandhi vivió cuando era un joven abogado fue puesta a la venta por su actual propietaria, atrayendo a una riada de potenciales compradores, según manifestó ella misma este viernes.
«Él vivió bajo este techo, caminó por estas habitaciones... Queremos dejarla en manos de alguien que verdaderamente preserve la herencia de Gandhi», declaró Nancy Ball, una artista estadounidense que se instaló con su marido sudafricano en la casa en 1981. Ball y su marido siempre quisieron conservar las huellas que el líder político y espiritual indio dejó en la mansión, cuya puesta en venta ha atraído el interés de numerosos potenciales compradores, interesados en hacerse con esa rara joya histórica en el suburbio de Orchards.
El activista pro derechos humanos, que lideró el movimiento independentista de India, llegó a Sudáfrica en 1893, cuando era un joven abogado y trataba de luchar contra el racismo y los prejuicios. Gandhi hizo así su «bautismo político» en Sudáfrica, país en el que vivió de manera intermitente durante 21 años, a caballo de sus viajes Gran Bretaña e India. Su casa de Johannesburgo fue construida por su amigo, el arquitecto Hermann Kallenbach, y en ella vivió entre 1908 y 1910.
El inmueble conserva intactas algunas partes originales, tal y como las conoció Gandhi. Es el caso del jardín y el soporte metálico de la escalera por la que subía a la pequeña habitación en la que solía dormir, directamente bajo el tejado. La vivienda, que es uno de los pocos lugares en los que vivió Gandhi que no ha sido demolido, se conoce con el nombre de «el corral», por ser una mezcla de arquitectura africana y europea. Cuando vivía en ella, Gandhi caminaba diez kilómetros hasta su oficina para evitar el uso de los transportes públicos, en los que estaba en vigor el régimen de segregación racial.
Eric Itzkin, un responsable del patrimonio cultural de la ciudad y autor del libro «Gandhi's Johannesburg» (La Johannesburgo de Gandhi), recordó que el líder indio también vivió en otras dos ciudades sudafricanas: Pretoria y Durban. «Johannesburgo tuvo mucha importancia. Aquí lanzó su movimiento Satayagraha. Desarrolló las ideas que luego aplicaría en India y puso en marcha la lucha por la independencia india».
Ese movimiento Satyagraha ('devoción a la verdad') se basó en la resistencia a la tiranía mediante la desobediencia civil, un concepto opuesto a una revolución agresiva. «Tuvo una importante influencia en el movimiento de lucha contra la segregación racial y en la formación del Congreso Nacional Africano (CNA)», añadió Itzkin.
Cuando los Balls la compraron en 1981, la casa necesitaba numerosas reparaciones en su tejado y ventanas, así como una nueva instalación eléctrica.
«Siempre tratamos de salvaguardar el carácter original de la casa. Lo hicimos con mucho amor y respeto», confesó Ball. «Nos gustaría que esta casa se convirtiera en una especie de monumento a su vida y en un lugar para meditar sobre su influencia. Podría ser una biblioteca o una sala para conferencias», concluyó la hasta ahora propietaria de la vivienda.