Los periodistas españoles Julio Alonso e Iván Durán, autores del documental Darfur, las pruebas del genocidio, han sido señalados por el Gobierno de Sudán como «enemigos del Islam». El reportaje denunciaba la violación sistemática de los derechos humanos en Darfur y el exterminio de la población civil. La investigación de estos dos reporteros fue incluida como prueba en la causa del Tribunal Penal Internacional de La Haya (TPI) contra el presidente de Sudán, Omar al Bashir.
Durante un año, el joven Mohameh Tahir, con una cámara facilitada por los dos periodistas, que colaboran con La Sexta noticias, se convirtió en testigo de las atrocidades que se suceden en Sudán, en la zona de Darfur donde vive la población masacrada, compuesta por negros africanos.
El documental fue emitido en varias entregas en los espacios informativos de esta cadena y el Gobierno de Sudán mantiene que las imágenes eran falsas.