El exalcalde de Santa Comba culpa de los 43 tablaos a los técnicos

alberto mahía A CORUÑA / LA VOZ

GALICIA

El fiscal solicita para José Toja Parajó ocho años de inhabilitación

01 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Cuando José Toja Parajó fue alcalde había en Santa Comba 43 negocios con licencia de tablao de flamenco, muchos más que en toda Sevilla. Pero él dice no tener culpa ninguna. Ayer, frente a la jueza de la Sala de lo Penal número 5 de A Coruña, el exregidor de este municipio coruñés de 11.000 habitantes -lo fue desde 1991 hasta el 2007- afirmó que hizo lo que todo alcalde hubiese hecho cuando se enteró de las denuncias: remitirlas a la asesoría jurídica. Y fue el abogado del Concello, junto con el aparejador municipal y un arquitecto contratado exclusivamente para el asunto, quienes dictaminaron que todas las licencias se ajustaban a la ley. Parajó, al que acusan de un delito de prevaricación por el que el fiscal pide que sea inhabilitado durante ocho años, se limitó a seguir la recomendación de los trabajadores municipales, según aseguró.

¿Y qué dicen estos? Que comprobaron todas las denuncias in situ y vieron que los establecimientos se ajustaban a la ley. Pero lo cierto es que no se ajustaban, que no había ni un solo local en todo el ayuntamiento que funcionase como tablao, con su escenario, sus mesas o su camerino, según les recordó el fiscal. Entonces, cómo es posible -preguntó la acusación- que den por buena una licencia «si esos negocios no cumplían ni un solo requisito» que contempla el reglamento que regula los horarios de apertura y cierre de espectáculos y establecimientos públicos de la Xunta. Ni el aparejador municipal ni el asesor jurídico supieron dar respuesta a pesar de la insistencia del fiscal y de la jueza. El primero llegó a decir que el día que acudió a inspeccionar esos establecimientos «sí tenían escenario». ¿Y camerinos? ¿Y mesas? ¿Y salida de emergencia? En cuanto a eso, dijo que no se acordaba.

El abogado municipal, por su parte, explicó que la secretaria en funciones en aquellas fechas, entre finales del 2004 y finales del 2005, le remitió las denuncias al alcalde y este se las pasó a él para que lo comprobase todo. Como el aparejador estaba de vacaciones, sugirió la contratación de un arquitecto «solvente». Ya antes había comprobado, según afirmó, que de los informes técnicos que obraban en el Ayuntamiento «se deducía que los negocios cumplían los requisitos». Aún así, acudió a todos los locales denunciados junto con el arquitecto. Y pudieron ver que todo se ajustaba a la legalidad, según confirmó. Además, también recordó que en marzo del 2004 la propia Delegación del Gobierno les remitió una carta en la que informaba que se daba una moratoria de dos años a todos los establecimientos de hostelería de Galicia para adecuar sus licencias.

Licencias tras la moratoria

El problema, según le recordó el fiscal, es que a partir de esa fecha Santa Comba siguió otorgando licencias de tablao. Tampoco supo contestar a la acusación particular, ejercida por la Federación de Empresarios de Salas de Fiestas y Discotecas de Galicia (Fesdiga), cuando le preguntó por qué ellos no vieron nada raro y la Guardia Civil sí. Debido a los largos interrogatorios y al número de testigos, el juicio tuvo que suspenderse y se reanudará el mes que viene.

A este proceso se llegó después de que los empresarios de discotecas y varios vecinos de Santa Comba inundasen el concello de denuncias. Estos culpaban al alcalde de conceder licencias ilegales de tablao para permitir que los negocios pudiesen abrir hasta las cinco y media de la madrugada, como si fueran discotecas.

«Me limité a encargar un informe y a seguir las recomendaciones de los técnicos»

José Toja Parajó