Miles de viviendas de cascos históricos precisan algún tipo de rehabilitación

M. C. REDACCIÓN/LA VOZ.

GALICIA

Varios concellos alertan de que la rebaja en las ayudas a particulares frenará la recuperación de esas zonas

28 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La rehabilitación de cascos históricos ha experimentado un fuerte empujón en Galicia en los últimos años con la inyección de fondos procedentes de distintos planes puestos en marcha por la Xunta y por el Ministerio de Vivienda. Pero ese impulso aún no es suficiente. Solo en los conjuntos históricos de Allariz, Santiago y el barrio de A Tinería, en Lugo, podría decirse que la recuperación está ya completa. Pero en Galicia son 85 concellos los que tienen áreas de este tipo. A ellos hay que sumar también los núcleos que discurren en el entorno del Camino de Santiago. En todos ellos todavía hay miles de viviendas que precisan algún tipo de actuación. Desde cambiar un tejado a quitar humedades o volver a cubrir la fachada.

Por eso, para muchos gobiernos locales gallegos, el recorte de hasta un 71% en las cantidades máximas de ayuda que concede la Xunta a los particulares para rehabilitación de inmuebles en cascos históricos o zonas rurales puede frenar esa recuperación.

Ourense, Ribadavia, Castro Caldelas, Ferrol o Vigo advierten de que la merma de estas compensaciones, compatibles con las que reciben las viviendas ubicadas en las conocidas como áreas de rehabilitación integral (ARI), podría hacer que a muchos propietarios no les den las cuentas. Y por ello dejen arruinar antes sus viviendas.

Los cascos viejos de Ferrol, el de Vigo o el de Betanzos son un claro ejemplo de lo que todavía queda por hacer. En el primero hay contabilizadas más de cuarenta casas en ruinas, junto a las que se levantan otras muchas que precisan alguna intervención. En el segundo, entre las 930 construcciones erigidas en el Casco Vello hay en torno a 150 edificios en ruina y otras cincuenta precisan reformas. Y en el tercero, son medio millar de inmuebles los que presentan una imagen digna de recuperación.

Incluso en A Coruña, donde en los últimos años los convenios con la Xunta y el Ministerio de Vivienda han permitido dar grandes pasos en rehabilitación, todavía hay decenas de pisos pendientes de reforma.

Pero junto a las ciudades, hay centros históricos levantados en villas más pequeñas que también podrían aminorar la marcha en el trabajo de recuperación. En Noia, por ejemplo, hay cincuenta casas en mal estado de conservación. Y algo parecido ocurre en otros puntos como Monforte, la zona de la Costa da Morte o Muros.

Por otra parte, los socialistas gallegos han elaborado varias mociones parlamentarias al respecto y promueven otra iniciativa para presentar en los concellos en la que piden a la Xunta que dé marcha atrás al recorte.