La lluvia inundó centenares de bajos comerciales y garajes, y la N-VI estuvo cortada por desprendimientos.
26 jun 2010 . Actualizado a las 12:19 h.Una tormenta tremenda de viento, lluvia y granizo sembró el caos en Lugo capital ayer por la tarde. Eran alrededor de las cinco y cuarto cuando las nubes que desde mediodía cubrían la ciudad amurallada, en una jornada en la que los termómetros superaron los 34 grados, comenzaron a descargar con furia. El agua inundó calles, bajos comerciales y centenares de garajes, provocando pérdidas millonarias, e incluso obligó a cortar el tráfico durante casi una hora en la N-VI, a la altura del Balneario de Lugo, debido a varios desprendimientos de tierra. Varias fuentes indicaron que la ágil intervención de algunas paleadoras que trabajan en la construcción de un nuevo puente sobre el río Miño, unas decenas de metros más adelante, y que sacaron el barro y limpiaron la calzada, alivió el desorden en la circulación. También se registraron cuantiosos daños en los juzgados de Lugo, donde la lluvia inundó la planta de los archivos. Otro tanto ocurrió en el paseo fluvial del río Rato, que quedó destrozado en algunos tramos.
Como consecuencia de la tormenta, distintas zonas de la ciudad se vieron afectadas por cortes de luz, que en áreas como San Roque, Fonte dos Ranchos, Ronda do Carme, As Fontiñas o Ronda das Mercedes superaron las dos horas de duración. Begasa achacó la situación a la inundación de varios transformadores y a los fallos en las comunicaciones, que dificultaron el contacto con los técnicos que iban a arreglar las averías, y que también se vieron afectados por el caos de tráfico.
Enfermos con impermeables
Por otro lado, la tromba de agua obligó a desalojar dos habitaciones de la quinta planta y todo el ala derecha de la sexta del Hospital Xeral. En esta última cayó el falso techo. La treintena de enfermos que estaban hospitalizados en estas unidades tuvieron que ser trasladados a las plantas inferiores. Al parecer, se vivieron momentos de dramatismo ya que varios ascensores no funcionaban y el traslado tuvo que efectuarse por las escaleras. Los pacientes fueron protegidos con impermeables y fue necesaria la colocación de un grupo electrógeno para dar servicio al centro hospitalario en las últimas horas de la tarde. En otros puntos de la provincia también se registraron problemas. Así, en la carretera que une Vilalba y Mondoñedo hubo retenciones.
Prueba del caos que se vivió son los datos de los servicios de emergencia. El 112 atendió 91 incidencias en Lugo en una hora; mientras que en el teléfono 010, de información municipal, se registraron 700 llamadas en ese período.