Casi un decenio para tener un AVE homologable

GALICIA

Si a menudo la gran coartada para explicar los retrasos de la obra pública en Galicia recae en la compleja orografía autóctona, a este factor incuestionable habría que añadir sin duda los errores de bulto en la planificación. La negligencia consciente o sobrevenida ha estado presente en casi todos los trazados de AVE relacionados con Galicia, aunque el olvido del túnel del Padornelo es quizás el más paradigmático por el simbolismo de la estructura subterránea por la que el tren deberá entrar en Galicia, después de casi un decenio de accidentada planificación.

El hecho de que se tuviera que cortar el tráfico ferroviario para adaptar el túnel actual, que data de finales de los cincuenta, fue lo que hizo cambiar el proyecto inicial de Cascos, de la misma manera -y por la misma razón- que se tuvieron que modificar más de sesenta kilómetros del trazado entre Lubián y Ourense que, según reconoció Fomento, tampoco eran homologables con la alta velocidad española.

El eje atlántico ferroviario también es un ejemplo de planificación parcheada, como demuestran los múltiples estudios que en los últimos diez años limaron las malas prestaciones del proyecto original. En Zamora, los tres tramos que faltan por licitar y que Touriño denunció que se habían guardado en un cajón estuvieron oficialmente en redacción casi cinco años, pues las condiciones del contrato dejaban claro que debían estar terminados en el 2005. Fomento los licitará en el segundo semestre de este año por algo más de 300 millones de euros y se supone que ya no habrá que cambiarlos después de invertir tanto tiempo en redactarlos y revisarlos.

En el caso del tramo Requejo-Lubián, que incluye el túnel del Padornelo, expertos como Xosé Carlos Fernández o Luis Baamonde ya alertan de que el aprovechamiento del viejo túnel que circulará en paralelo al viejo hará que estos 11 kilómetros sean los únicos en los que la vieja línea actual no tendrá un trazado independiente. Proponen por tanto construir un tercer túnel para poder segregar los tráficos y homologar, en esto también, al AVE gallego con los demás.