Los mejores de selectividad, un año después: «La universidad no es tan estresante como 2.º de bachillerato»

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Martín Casanova, Dennís Gregorio e Inés Rivas fueron tres de las notas más altas de la PAU en Galicia
Martín Casanova, Dennís Gregorio e Inés Rivas fueron tres de las notas más altas de la PAU en Galicia XOÁN A. SOLER / MARCOS MÍGUEZ / PACO RODRÍGUEZ

Martín, Dennís e Inés consiguieron tres de las notas más altas en la PAU del año pasado en Galicia. Ahora nos cuentan sus trucos para prepararla y cómo les ha ido su primer curso universitario. «Acertamos con la carrera que elegimos», confiesan

27 may 2026 . Actualizado a las 13:35 h.

Cualquier estudiante que haya sobrevivido a segundo de bachillerato sabe que la única palabra que pudo llegar a escuchar durante el curso más de 50 veces por día y de boca de sus profesores es «selectividad». Martín Casanova fue la nota más alta de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) de Galicia en el 2025. En su caso, consiguió un 9,96 en la parte obligatoria con un 10 en todas las asignaturas menos en Inglés y Lingua Galega. Junto a las materias específicas, logró obtener un 13,96 sobre 14 en total. En su caso, aquellos días no los recuerda especialmente difíciles. «De lo que sí que me acuerdo es de las semanas anteriores. Fue peor lo que vino antes que la selectividad en sí. Es más lo que intimida, pero los exámenes no los recuerdo tan malos. De hecho, al estar todos nerviosos, para aplacar los nervios entre prueba y prueba, nos gastábamos bromas constantemente», confiesa el exalumno del IES Leiras Pulpeiro. Sin despeinarse, Martín entró en Derecho, su primera opción. Hizo así sus maletas desde Lugo a Santiago para comenzar con la carrera. Por lo pronto, cree que acertó con los estudios que escogió. «Estoy contento. No es exactamente como me esperaba, pero sí que es en la línea de lo que había pensado. Tiene bastante carga de estudio, pero las materias en sí me gustan y yo creo que fue una buena decisión», explica.

Martín Casanova en la Facultad de Derecho
Martín Casanova en la Facultad de Derecho XOAN A. SOLER

Lo mismo le ocurre a Dennís Gregorio, que sabía que su futuro estaba sí o sí en Fisioterapia. El vigués consiguió la mejor nota de Vigo con un 9,83 y la séptima mejor de Galicia. «Para min foi un acerto total. As expectativas que tiña da carreira estanse cumprindo. Evidentemente, vai haber asignaturas que che gusten máis ca outras, pero o primeiro ano daste conta de que é superpráctica», confiesa. En su caso fueron dos operaciones de rodilla y pasar tiempo con su fisioterapeuta el que lo hizo querer especializarse en un futuro en el área deportiva. Aun así, Dennís prefiere saborear la carrera al máximo. «Eu sempre dixen que non descarto nada e non estou pechado a acabar noutra rama», indica. Por el contrario, a Martín le atrajo el mundo de las leyes sin más.«Yo no entraba en concreto en Derecho por una rama por la que me decantara, pero sí que este primer año me gustó bastante Derecho Civil o Derechos Reales, aunque no hayamos entrado a fondo en la materia», explica.

Consejos para la PAU

Con la perspectiva del tiempo, ambos comparten la rutina que les funcionó para estar entre los mejores alumnos de la selectividad gallega. Uno de los puntos importantes es intentar llevarlo más o menos con toda la materia al día. «Creo que lo que más me ayudó al llegar esas fechas fue repasar y no tanto estudiarlo todo desde cero. Además, en mi caso me ayudó ir sin tanta presión de tener que sacar una notaza para entrar en Derecho, no me pedían un 12 o un 13, y con la media de bachillerato y demás sabía que más o menos iba a entrar», afirma Martín.

Establecer un calendario con horas —e intentar cumplirlo— también fue otra buena técnica. «Vas cos nervios de enfrontarte a algo novo e con esa presión que che meten de que se decide o teu futuro. Pero ao final, non deixa de ser un exame máis onde xa partes co 60 % da nota, que é a media do bacharelato. Eu creo que o que me axudou moito a min foi estudar todas as mañás as materias que me custaban máis e deixar para a tarde as máis prácticas, como Matemáticas ou Química. As que para min eran máis doadas, dedicáballe tempo despois de comer, porque particularmente estaba máis cansado», admite Dennís. Pero que los futuros aspirantes sepan que lo mejor está por llegar. «Aunque ahora estas semanas vayan a ser muy duras, que sepan que después se van a pasar uno de los mejores veranos de sus vidas. Que disfruten y que aprovechen, que sepan que después de todo esto ya está», confiesa Martín.

Dennís Gregorio en la Facultad de Fisioterapia
Dennís Gregorio en la Facultad de Fisioterapia MARCOS MÍGUEZ

¿Y cómo fue ese cambio de bachillerato al primer año universitario? «En mi caso tuve bastante suerte, no tuve muchos problemas para adaptarme. Aunque no vinieron muchos de mis amigos para Santiago, hice grupo rápido en la universidad y con la gente de la residencia», cuenta Martín, que también aprovecha para rememorar sus primeras fechas navideñas acompañado del flexo y los apuntes. «Lo que más me chocó es que todas las asignaturas se juegan a un examen en enero y en junio. Y, aunque los meses previos sí que fueron mucho más tranquilos comparados con los de bachillerato, como es todo tan de golpe, en diciembre tuve que pegarme un atracón y pasé unas Navidades bastante malas. Al final logré apañarme bien, pero fueron las más largas de mi vida», bromea. No obstante, esa ansiedad no aparece tantas veces. «Aunque en temporada de exámenes sí que hay esos atracones de estudio, la experiencia en general en la universidad no es tan estresante como en segundo de bachillerato porque no tienes la presión constante de la selectividad», confiesa.

Para Dennís, todo es cuestión de mirarlo desde otro punto de vista. «Son temarios máis densos e quizais tes que estudalos doutra maneira, porque non te podes aprender de memoria cento e pico páxinas dunha asignatura, senón que tes que comezar a relacionalas coas outras e, sobre todo, a entender», explica. Aun así, él se aplica al máximo el refrán de que «sarna con gusto no pica». «Igual unha asignatura dáche un pouco máis de preguiza estudala, pero estás nun contexto no que ti elixes estar. Estás estudando o que che gusta, o enfoque que lle dás é totalmente distinto», afirma. Además, desde su experiencia después del primer año, avisa que es normal tener dudas. «No primeiro curso vai haber moitas cousas que non entendas para que serve estudalas ou que non teñan que ver coa carreira. Realmente, é cambiar o foco e comprender que agora será algo máis xeral e segundo van pasando os cursos, xa te irás introducindo noutro nivel», indica.

«Que disfruten de la uni»

Preguntados sobre qué consejo le darían a alguien que comienza su primer año en la universidad, Martín lo tiene muy claro. «Si pudiera darme un consejo a mí mismo, sería que empezase a pasar apuntes a limpio ya en octubre», dice entre risas. A pesar de eso, le da importancia a exprimir cada momento. «Les diría que disfruten de la vida universitaria, que no es solamente ir a clase, estudiar y demás. Que salgan por Santiago, que conozcan mucha gente y que aprovechen otras oportunidades que ofrece esto, como las actividades deportivas», confiesa. Dennís también comparte ese carpe diem. «Penso que a universidade é outro paso, e máis nunha situación como a miña, que tiven que vir de Vigo para A Coruña. O ambiente xa non é tanto de: estudar, estudar e estudar. Agora en época de exames si tes que poñerte, pero durante o curso é máis de disfrutar de onde estás. O importante é que cada un elixa o que queira facer e unha vez que estean na carreira, que pensen: “Pois mira, xa estou aquí, vou desfrutar, aproveitar o tempo e saír a pasalo ben”», concluye.

«Medicina es exigente, pero a mí me gusta»

Inés Rivas estudia Medicina
Inés Rivas estudia Medicina PACO RODRÍGUEZ

Inés Rivas recuerda aquellos momentos previos a la PAU con buen sabor de boca. «Fue un año muy intenso porque tuvimos que estudiar mucho y estábamos bastante agobiados, pero tengo un buen recuerdo del curso porque entre todos los compañeros se hacía bastante llevadero. Al final no pensabas solo en el estudio sino también en lo que venía después. Porque tú estudias para sacar la nota y poder entrar donde quieres», explica. Su esfuerzo obtuvo recompensa: finalizó el bachillerato con una media de 10 y obtuvo la selectividad un 13,87 sobre 14. Por supuesto, entró en Medicina. «Es una carrera muy exigente, pero a mí me gusta. Se adapta a lo que yo me imaginaba. Me alegro de no tener la necesidad de cambiarme, porque a veces lo que pasa, es que el primer año te das cuenta de que en realidad no es lo tuyo y lo que piensas que es tu vocación al final no lo es», afirma. 

Sobre consejos, ella propone llevar todo al día. «A mí todo lo que fuese hacer deporte, salir a dar un paseo... Me vino bien. Si lo dejas todo para el final, acabas muy cansado y tampoco es muy efectivo, pero si intentas ser constante con el estudio vas a tener tiempo para desconectar. A mí a día de hoy también me hace mucha falta», confiesa. Sin embargo, anima a buscar la positividad y que a saber que una nota «es un número que no te define». «Que intenten relajarse, porque al final no es más que un examen y si no entran a la primera en el sitio que quieren, siempre van a tener más vías para hacerlo. En Medicina hay mucha gente que no entró directamente y logró llegar por otros sitios», concluye.