Fomento prevé mantener hasta Lubián toda la vía actual, que podría destinarse a mercancías

GALICIA

24 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El cambio de trazado del AVE en los 62 kilómetros entre Porto (Ourense) y Lubián prevé la liberación de la línea convencional en esta zona, pero quedaban algunas dudas sobre el futuro de la vía actual en los otros tres tramos que mantienen el proyecto original, entre Taboadela y Porto, pues en esta zona también se planteaba construir la plataforma de alta velocidad sobre el trazado actual. No obstante, fuentes del Ministerio de Fomento confirmaron que también en esta zona se prevé mantener la línea A Coruña-Zamora, a pesar de que en el estudio informativo aprobado en el 2003 figuran diversos puntos de coincidencia con la nueva infraestructura, especialmente en la zona de Ponte Ambía.

En total, el trazado problemático rondaría los ocho kilómetros, por lo que los técnicos de la Dirección General de Ferrocarriles concluyeron que los ajustes en estos tres tramos que se licitarán este año -Porto-Miamán, Miamán-Ponte Ambía y Ponte Ambía-Taboadela- no eran muy importantes y, por tanto, no era necesario remitirlos a Medio Ambiente. Para no interrumpir el tráfico de viajeros en estos lugares, los técnicos están estudiando distintas alternativas.

La conservación de la línea convencional cuando esté en marcha el nuevo trazado de alta velocidad permitirá aprovechar esta infraestructura para las mercancías o para conexiones de proximidad. No obstante, desde Fomento recuerdan que todo lo relativo a los servicios ferroviarios dependerá de Renfe y de eventuales operadores privados que ya están trabajando en el transporte de mercancías por ferrocarril.

El modelo constructivo que proponía el proyecto original de Lubián-Ourense inutilizaba por completo esta línea, pues se aprovechaba más del 20% del trazado original. Su destino más probable habría sido la desafectación de los tramos desconectados y la creación de una vía verde para el turismo rural. Sin embargo, el patrimonio ferroviario permanecerá intacto y podría suponer una segunda salida para las mercancías además de la ya prevista de Monforte-Ponferrada.

Esta posibilidad será muy celebrada por los empresarios de Ourense y Zamora, que ya avisaron de los prejuicios que supondría que todo el tráfico de trenes mercantes se desviara por la línea del norte. Especialmente beneficiada saldría la capital zamorana, que quedaba sin una conexión con los puertos gallegos una vez que se decidió que el nuevo acceso ferroviario a Galicia sería exclusivo para pasajeros y no para tráfico mixto.

Aperturas parciales

Aunque Fomento aún no ha desvelado oficialmente sus planes, en distintos ámbitos ferroviarios se da por hecho que la conservación de la vía actual permitirá la llegada de servicios AVE a Galicia en el 2013 si antes se electrifica la línea actual y si en las reformas que están previstas en la vía se utilizan traviesas polivalentes que puedan cambiarse a ancho internacional. Esto permitiría que los trenes AVE que utilizan este ancho circulen desde o a Madrid sin pasar por un intercambiador. Esta posibilidad, según distintas fuentes, estaría siendo valorada por el Ministerio de Fomento, pues reduciría el viaje a Madrid a cuatro horas y media. Pero para ello sería necesario electrificar más de 150 kilómetros de la actual línea a Zamora.

La opción técnica incluiría una adaptación del túnel del Padornelo mientras no se construyen los tubos de alta velocidad y permitiría rentabilizar los tramos abiertos para esa fecha: Olmedo-Zamora, Zamora-Pedralba y Santiago-Ourense. De esta forma, el retraso en Ourense-Lubián se compensaría con un servicio ferroviario de calidad con Madrid.