Un alto cargo de la Xunta de Fraga afirma que el Gaiás «nunca tuvo presupuesto»

La Voz

GALICIA

Según Emilio Álvarez Rey, no hay «ningún documento válido». Los 132 millones consignados inicialmente sólo correspondían a una «declaración de intenciones».

25 oct 2007 . Actualizado a las 18:48 h.

Emilio Álvarez Rey, ex secretario general y del Patrimonio de la Consellería de Economía de la Xunta, ha asegurado hoy que el complejo del Gaiás «nunca contó con presupuesto».

Álvarez Rey, que ha comparecido hoy en la comisión de investigación sobre la totalidad de las actuaciones públicas referentes a la Ciudad de la Cultura, ha afirmado que no hay «ningún documento válido» que diga cuál es el presupuesto de la Ciudad de la Cultura.

El compareciente ha explicado que hasta que no existen los proyectos ejecutivos no se puede decir que el proyecto se haya ido del presupuesto y que los créditos han sido sobrepasados, y ha indicado que al «sumar cantidades» se llegó a una mayor que es la del «papelito, que es nulo de pleno derecho».

Álvarez Rey se ha referido de este modo al documento firmado por el ex secretario general técnico de la Consellería de Cultura, Andrés González Murga, el ex director de Patrimonio, Ángel Sicart y el arquitecto ganador del concurso de ideas para el proyecto, Peter Eisenmann, en el que se establecía la cantidad de 132 millones de euros.

Este documento, según el propio González Murga, que también ha comparecido hoy, fue «una declaración de intenciones sin valor contractual», a pesar de que en otro momento de su intervención ha dicho que fue «tomado como base» para hacer el contrato del proyecto básico, de resalteo y explanación.

Álvarez Rey ha recalcado sobre este documento que podía ser «rebasado» porque era una «declaración de intenciones» en la que se reconocen los honorarios del arquitecto «y nada más», y ha apuntado que no permite hacer un «cálculo cierto» de los proyectos de ejecución.

González Murga ha indicado que al coste de las bases del concurso, 108 millones de euros, hubo que sumarle los gastos de IVA y beneficios industriales, lo que elevó la cifra del primer contrato a 132 millones de euros, ya que Eisenmann no había estimado el sistema tributario español.

El ex alto cargo de la Xunta se ha mostrado «orgulloso» de participar en la gestión de la Ciudad de la Cultura. «Esto no es una galescola, ni 50 kilómetros de carretera ni un grupo de viviendas», ha declarado y se ha mostrado convencido de la rentabilidad del proyecto, «siempre y cuando los responsables sean personas adecuadas». «No como los que están ahora», ha dicho.

Álvarez Rey ha considerado que sobre la Ciudad de la Cultura existe «mucho barullo» y ha pedido a los tres partidos con representación en la Cámara, y a los que puedan tenerla, que se pongan de acuerdo y que «no loqueen a la gente», ya que un día cuando haya elecciones se van a encontrar con las «urnas vacías», ha advertido.

Por otra parte, el actual arquitecto responsable de la dirección facultativa de las obras y autor de los proyectos de ejecución, Andrés Perea, ha afirmado que dichos proyectos se ajustaron a los precios de mercado y ha informado de que la desviación de los mismos es de 28.000 euros.

Perea ha dicho que este aumento de coste se debe al incremento de superficie de casi 22.000 metros cuadrados y a diferentes soluciones técnicas aportadas por su equipo en algunos edificios.

Sin embargo, no ha comentado la consideración del representante socialista Xaquín Fernández Leiceaga referida a que si los proyectos ejecutivos, que rebasan los 300 millones de euros, se ajustaron al precio de mercado, «quizá el proyecto básico firmado por Peter Eisenmann por 132 millones no lo estaba».

Perea ha destacado que la paralización «parcial y temporal» de dos edificios durante catorce meses ordenada por el actual Gobierno «ha ralentizado» el ritmo de las obras, aunque eso «ha significado poco, porque no se ha dejado de trabajar».

En cualquier caso, el arquitecto ha destacado que ha trabajado en pocos casos en los que no se haya producido una alteración en el proyecto debida a cambios de Gobierno. «Y cuanto mayor el proyecto, mayores alteraciones», ha concluido.