La cofradía de Ferrol denuncia una escalada del furtivismo submarino

A. Vellón LA VOZ/FERROL.

FERROL

Los mariscadores admiten que hay menos ilegales en A Malata y A Cabana, pero piden controles más estables

04 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Tras un primer semestre del año caracterizado por las amplias redadas que la Consellería do Mar ha organizado contra el furtivismo en la ría de Ferrol, desde la cofradía de pescadores de la ciudad se reconoce que esta estrategia ha dado frutos, pero también que ha provocado un cambio en los hábitos de los ilegales.

Así, el patrón mayor del pósito, José Luis Estévez, indicaba ayer que, tal y como ya publicó La Voz el 1 de julio, existe una proliferación del saqueo de almeja resembrada en aguas limpias, para su depuración biológica, con medios submarinos. Recalca que puede haber «entre quince y veinte personas» que se dedican a esquilmar de este modo el recurso. Se teme, además, una escalada aún mayor.

Con sacos en el fondo

Su forma de hacer consiste, habitualmente, en sumergirse durante el día para recoger el bivalvo y dejarlo en sacos en el fondo de la ría y, por la noche, ir a quitarlos para introducir esa almeja en el mercado negro. Estévez constata también que es en el área del castillo de San Felipe donde se produce esta situación, dado que es «la zona en la que tenemos la almeja reparqueada» para poder venderla justo en estos días, en los que se permite la faena.

Se trata de una situación difícil de controlar para el servicio de vigilancia del pósito, dado que solo pueden intervenir si localizan a esos furtivos con el marisco. Simplemente por bucear solo se les puede imponer una pequeña sanción por hacerlo sin la boya de señalización.

¿Cómo se puede solventar este problema? A juicio del máximo responsable de la Cofradía de Pescadores de Ferrol «lo más efectivo sería un cambio de estrategia por parte de la Consellería do Mar». Argumenta que «las redadas dan sus frutos, pero son golpes puntuales que afectan a un tipo muy concreto de furtivo, lo que es necesario es que se establezca un sistema de vigilancia mucho más estable por parte de la Xunta para poder intervenir también en el caso de los buceadores». Asegura que pueden sacar hasta veinte kilos de almeja por ilegal y jornada cada vez que salen a esquilmar.

Admite el patrón mayor de Ferrol, no obstante, que las redadas organizadas por la Consellería do Mar en colaboración con diferentes cuerpos de seguridad sí han provocado que haya menos ilegales que habitualmente faenaban a pie con total impunidad en los bancos, fundamentalmente, de A Cabana y de A Malata. El temor a ser identificados hace que sean mucho más cautos para esquilmar.