Veinte años después de haber ingresado en el PP procedente de la UCD, se rebela contra la vertiginosa velocidad con que la política devora a sus dirigentes en este país
17 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Jaime Mayor Oreja es un veterano de la política española que, por segunda vez, porta la bandera de la candidatura popular al Parlamento Europeo. Pese a su gran experiencia, ya ha abandonado la pretensión de ser presidente del Gobierno.
-¿Ha renunciado a ser presidente y no quiere repetir la experiencia de la carrera por la sucesión?
-Seguro. Segundas partes nunca fueron buenas. Ahora tengo un reto de primera magnitud con estas elecciones europeas en un momento de crisis. Solo pienso en eso. Mi objetivo ahora solo es la UE.
-¿Cómo convencerá a un ciudadano para que vote el 7 de junio?
-Elegir entre instalarnos en la crisis o abrir una nueva etapa es una decisión relevante. Será la primera respuesta de los españoles tras la crisis y no es lo mismo que gane el PP que el PSOE.
-¿Echará de menos a Galeote?
-Aprecio el gesto que ha tenido Gerardo de decirle a Rajoy que renuncia a estar en la lista sin haber estado imputado por la Justicia, sino simplemente en el auto de inhibición de un juez.
-¿Debería hacer lo mismo Camps?
-Francisco Camps no es un funcionario del partido, sino que ha sido elegido por los valencianos. Además, creo en la honradez que siempre ha presidido su actuación.
-Pero el tesorero, Luis Bárcenas, sí fue nombrado por Rajoy y no ha sido destituido.
-Esa decisión le corresponde, en exclusiva, al señor Bárcenas.
-¿Si usted fuera presidente del PP hubiera hecho lo mismo que Rajoy en el caso Gürtel?
-El partido está tomando las decisiones adecuadas.
-¿Qué ha pasado en Madrid para que siete cargos públicos del PP estén acusados de corrupción?
-En el diagnóstico de la crisis siempre digo que todos hemos vivido por encima de nuestras posibilidades y que España se ha comportado como un país de nuevos ricos, que nos hemos hipotecado más de lo necesario, que ni siquiera nos hemos conformado con lo que tenemos, a veces ni con nuestras mujeres o nuestros maridos, y todo nos ha parecido insuficiente. Esta es una crisis de dimensión moral que afecta a todos y también ha alcanzado a personas del PP. Hay comunidades donde esa riqueza ha llegado más que a otros lugares, por eso es triste pero lógico que en el PSM y el PP de Madrid se hayan producido estas situaciones. Tengo plena confianza en Esperanza Aguirre.
-¿El caso Gürtel tendrá un coste electoral o le saldrá gratis al PP?
-La corrupción nunca es gratuita, desacredita la acción pública. Tiene más dimensión de la que pensamos. Perder votos no es la consecuencia más grave, porque lo que se va produciendo es un socavamiento y un desprestigio de las instituciones democráticas. Confiemos en que las respuestas sean suficientes y adecuadas, yo así veo las de Madrid.
-¿Cómo lleva tener que competir con su amiga Rosa Díez?
-Yo no la considero mi adversaria. Mi adversario es Zapatero.
-¿Por qué el PP solo rechaza el aborto cuando gobierna el PSOE?
-Yo no creo que el aborto sea un derecho, sino una tragedia y un fracaso. Esa es mi posición personal. Me gustaría que la sociedad no necesitara regular el aborto y se hiciera una tarea de concienciación para que hubiera muchas alternativas. Hemos pasado de la cultura de la vida a la del aborto. Pero insisto en que esta es una posición personal.
- ¿Por qué insiste en volver al pasado con el Gobierno del 96?, ¿cree que eso le dará votos?
-Yo, que fui de UCD, siempre eché en falta la foto del Gobierno del 76, que trajo la transición. Esa fotografía nunca se hizo porque las circunstancias separan a las personas. Y eso me parecía un disparate para el Gobierno del 96 que hizo la transición al euro. No se trata de nostalgia del pasado. Es un aval de futuro.
-¿No teme que eso movilice a la izquierda?
-La suma, la cohesión, la lealtad con tu pasado más próximo, eso siempre moviliza a los tuyos y aunque no los movilizara habría que hacerlo. Aunque pudiera tener inconvenientes, que yo no lo creo, es de justicia hacerlo.