El Pastor promueve cooperativas en Galicia para dar salida a suelo sin edificar

Rubén Santamarta Vicente
R. SANTAMARTA REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

Las viviendas, en Oleiros y Ames, tienen la garantía del banco y precios cerrados

03 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La gestión de solares procedentes de promotores que han quebrado es uno de los principales problemas que tiene la banca española en la actualidad, por las dificultades para encontrar cómo desarrollarlo o venderlo. Solo las 17 mayores entidades (sumando cajas y bancos) aglutinan más de 50.000 millones en activos inmobiliarios de este tipo. Una de las primeras firmas en dar salida a ese stock es el Pastor. El banco gallego iniciará en apenas dos semanas la formalización de sus primeras cooperativas de viviendas en Galicia, una iniciativa que ya ha impulsado en Madrid con tres promociones inmobiliarias y que ahora traslada a la comunidad con un mismo objetivo: dar salida a parte de ese suelo que tiene en su balance la entidad financiera y que, según los datos remitidos al Banco de España, suma unos 2.000 millones de euros.

A través de la división inmobiliaria que ha encomendado a Pablo Rodríguez-Losada (exresponsable de la división internacional de Martinsa-Fadesa), el banco ya tiene preparadas dos promociones en Santa Cruz (Oleiros) con 38 pisos; y en Ames (cerca de la parroquia de Roxos), 91 viviendas individuales. Ambas están en la provincia de A Coruña. Y sopesa hacer lo propio en el sur de la comunidad.

Primera entidad

El Pastor es la primera entidad financiera que apuesta por este tipo de fórmulas, la de las cooperativas, para promover la construcción de viviendas «con un buen producto y un buen precio», apunta el propio Rodríguez-Losada. Las tarifas, de hecho, están cerradas. En Santa Cruz, la primera que comenzará a construirse en cuanto se formalice la cooperativa, son 185.000 euros para un piso de dos habitaciones, y 212.000 para los de tres. En el caso de la de Ames son 240.000 euros para chalés individuales o pareados. «Con la posibilidad de adaptar el producto a las necesidades del cliente y con la garantía de que el banco está detrás», sostiene el economista.

La opción de las cooperativas permite al banco sacar adelante ese suelo, directamente, sin ofrecerlo a un constructor o promotor, al que habría que financiar, con el riesgo que aún hay sobre el ladrillo. Y teniendo ya definidos desde el principio todos los compradores de viviendas.

La promoción de Santa Cruz, la más avanzada, podría iniciarse a finales de año, una vez que se constituya la cooperativa, con los solicitantes aprobados por el banco. Contará con servicios como dos piscinas, zonas comunes o gimnasio. La entidad obligará a aportar un 10?% del piso por adelantado y permitirá que el 90?% restante se financie a la entrega de la vivienda.