La tormenta política en Portugal reaviva la amenaza de un rescate

Mercedes Mora REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

El país sufre para colocar sus bonos tras rebajarle Moody´s la nota

17 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Otra vez Moody?s y otra vez en un mal momento. Apenas una semana después de rebajar la nota de la deuda española, horas antes de que el Banco de España pusiera blanco sobre negro las necesidades de capital del sistema financiero patrio, la agencia de calificación hizo ayer lo propio con Portugal -le bajó la calificación dos escalones, de A1 a A3-, justo antes de que el Tesoro luso apelara al mercado en busca de mil millones de euros para financiar las acuciantes necesidades del país. Logró su propósito, pero tuvo que comprometer el 4,33%, frente al 4,0% de la puja anterior y con una demanda superior a la oferta en 2,2 veces, frente a las tres de la puja del 2 de marzo.

El gesto no le sentó precisamente bien al ministro de Finanzas, Fernando Teixeira dos Santos, quien calificó la decisión de «prematura». En cualquier caso, Teixeira no culpó precisamente a Moody?s del resultado de la subasta, ni de la presión que están sufriendo los bonos lusos en el mercado secundario, donde ayer la prima de riesgo del país escaló por encima de los 430 puntos básicos, sino a la oposición, a la que acusó de haber generado un «ambiente de inseguridad política» con su negativa a respaldar el nuevo plan de austeridad presentado el pasado viernes por el Ejecutivo y que pilló por sorpresa al principal adversario político del Gobierno socialista de José Sócrates, el conservador Partido Social Demócrata (PSD), que ya ha dejado claro su rechazo al plan. El Ejecutivo, en minoría parlamentaria, necesita de al menos la abstención de los conservadores lusos para que su programa salga adelante en el Parlamento.

Para Moody?s, este nuevo plan de ajuste amenaza con debilitar todavía más las frágiles perspectivas económicas de Portugal.

Sea como fuere, lo cierto es que el desencuentro entre Gobierno y oposición ha reavivado el fuego de los rumores de un posible rescate. Y no es para menos, cuando el propio Teixeira dos Santos alerta de que si el plan no llega a buen puerto, Portugal se vería «empujada» a pedir un rescate y se «agravarían las condiciones de vida de sus ciudadanos».

Elecciones anticipadas

Sócrates, por su parte, ha asegurado que, si no se aprueba, se abrirá una crisis política que, con toda seguridad, desembocaría en la disolución del Parlamento y la convocatoria de elecciones anticipadas.

Ayer, la Comisión Europea insistió, por boca de Amadeu Altafaj, portavoz del comisario de Economía, Olli Rehn, en que es «fundamental» que Portugal saque adelante el nuevo ajuste para aplacar a los mercados. «Hay un paquete de medidas sobre la mesa que, en nuestra opinión, pueden disipar las dudas que planean sobre la economía portuguesa y, por tanto, es absolutamente fundamental que sean aplicadas», subrayó.