Advierte que los bancos no han trabajado con intensidad el ahorro
31 ene 2011 . Actualizado a las 13:49 h.Como director del gabinete de análisis financiero de la Fundación de las Cajas de Ahorros, este catedrático de Fundamentos Económicos en la Universidad de Granada alertó hace meses del riesgo de exclusión del sistema financiero que acarrearía la desaparición de las cajas para tres millones de españoles. Santiago Carbó es consultor del Banco de la Reserva Federal de Chicago y, desde su experiencia, mantiene que las cajas deben seguir operando «pegadas al territorio y pensando en las pymes y las familias, aunque operen a través de bancos».
-¿Es real el riesgo de exclusión del que habla?
-Las cajas están en pueblos donde los bancos no están. Si desaparecen, estas localidades quedarán excluidas del sistema financiero. Sin lugar a dudas.
-¿Por qué quiere el Gobierno bancarizar las cajas?
-Para atraer inversores, porque se están resistiendo a poner su dinero en ellas. Pero las cajas tienen que seguir siendo cajas, aunque operen con bancos, esa es la clave.
-¿Qué perderían las comunidades autónomas sin ellas?
-El reto futuro es que las cajas sigan haciendo las actividades que hacían. El modelo que funcionó para ellas durante mucho tiempo fue el vínculo territorial. Ese es el que tiene éxito. Y por eso digo que deben seguir siendo cajas. Porque una cosa es crear un banco donde operar y otra distinta, bancarizar el modelo de negocio. Si hacen esto último, fracasarán. Bancos y cajas ofrecen productos muy parecidos. Pero los bancos no han trabajado con intensidad el ahorro, las pymes o los préstamos a las familias. Las cajas tienen que reinventarse en la búsqueda de este modelo.
-En el 2009 se exigió reestructurar las cajas y ahora se cambian las reglas. ¿No aumenta este bandazo la desconfianza internacional?
-Puede ocurrir. Desde luego, hubiera sido mucho mejor tener un diagnóstico más preciso mucho antes. Ya no es cuestión de que la crisis no se haya visto a tiempo, lo grave es que no supieron reconocer que esta crisis es prolongada y muy dura.
-Alemania inyectó el equivalente al 10% de su PIB en su sistema bancario hace casi tres años. En España, el FROB acaba de prestar en diciembre 11.600 millones a cajas y bancos. ¿No le parece poco y tarde?
-Sin duda. Hace dos años y medio teníamos mucho músculo y ahora no. Antes teníamos reservas y no había tanto paro. Ahora el paro y la economía son un lastre que nos ha obligado a usar muchas reservas. No quedan demasiadas opciones y hay que usarlas muy bien si queremos que escampe. No son convenientes más titubeos.