Iban a firmar el desalojo y se enteraron del despido

Noelia Silvosa
Noelia Silvosa A CORUÑA/LA VOZ.

ECONOMÍA

La directora de la sucursal se entera de su cese a tres días vista.

29 jul 2010 . Actualizado a las 14:30 h.

Marta García iba a firmar el desalojo de la oficina de Viajes Marsans donde trabajaba como directora hasta ayer, cuando se enteró de que la empresa había decidido prescindir de toda la plantilla. Tan solo unos minutos antes del desahucio, la empleada recibía una llamada en la que le daban el anuncio: se quedaba sin trabajo. «Me acaban de decir por teléfono que ayer -por anteayer- hubo una reunión en la que decidieron que los que estábamos en el ERE temporal pasemos al de extinción», aseguró García. Y es que, al parecer, dicha junta se prolongó hasta altas horas de la noche.

Marta, que lleva 15 años al frente de la sucursal, afirma que los empleados están «convencidos de que Pascual y Díaz Ferrán hicieron un lavado de cara por su propio beneficio sabiendo que no teníamos ninguna posibilidad». También cuestiona la actuación de la empresa Posibilitum Business, que se dedica a comprar empresas que están en quiebra «o a enterrarlas, más bien». En cuanto a la deuda de la compañía, subraya que «todos creemos que esos 600 millones no existen y que es un chanchullo de los dos presidentes».

Marta García indica que no se encontraba en el ERE de extinción, apunta que «lo peor de todo es cómo ha llegado una empresa de altos beneficios a una descapitalización brutal por parte de los anteriores propietarios».

«Para los empleados que nos encontrábamos aún en el ERE temporal -explica García-, pasados los dos meses de paro, cabía la posibilidad de que una empresa nacional o extranjera nos comprase». Lo que no imaginaba es que la empresa les comunicaría a los trabajadores: «El 31 de julio es nuestro último día, es decir, nos avisan a vista de tres días».

Por si fuese poco, indicó que Viajes Marsans no va a hacerse cargo de las indemnizaciones que ahora tendrán los empleados. «Vamos a cobrar del fondo de garantía social, porque la empresa dijo que no va a pagar a los trabajadores ni un solo duro».