González-Páramo: «Solo habrá más fusiones si se cierran en falso»

Gabriel Lemos REDACCIÓN/LA VOZ.

ECONOMÍA

El consejero del BCE cree que ningún país de la eurozona suspenderá pagos porque «el euro no puede permitírselo»

03 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

José Manuel González-Páramo (Madrid, 1958) ocupa uno de los 22 asientos del consejo de gobierno del Banco Central Europeo, donde se deciden las líneas maestras de la política monetaria de la eurozona y sabe que sus palabras resuenan en los mercados internacionales. Por ello, cuando ayer aterrizó en A Coruña, donde participó en un almuerzo-coloquio en el Club Financiero Atlántico, pidió que ninguna de ellas se interprete como un anticipo de las decisiones futuras de la autoridad monetaria común.

Pese a esa prudencia González-Páramo se felicitó de la decisión de los líderes políticos de la eurozona, decididos a ofrecer la radiografía de su sistema financiero para apaciguar a los mercados. «Es una muy buena noticia, que ayudará a clarificar a los inversores de fuera de Europa la situación real de los bancos». Un punto que juzga «especialmente necesario en el caso de España», que en los últimos meses ha sido víctima de la «incertidumbre y los rumores».

Y es que pese a que «el Banco de España no ha sido nunca puesto en duda» en su papel de regulador y la importancia del fondo de reestructuración del sistema financiero (FROB), González-Páramo subrayó que este estaba señalado por la enorme cuota de mercado de las cajas, unas entidades «con mucha exposición al riesgo inmobiliario» y cuya reforma aún está por finiquitar.

Una reforma que el consejero del BCE prevé definitiva: «No tengo razón para pensar en una segunda oleada de fusiones. El mapa de cajas de ahorro se está consolidando con un número que es la mitad que había [antes de la reestructuración]». «Solo podría pensarse en una segunda oleada si alguna de estas fusiones se cierra en falso».

Algo que a su juicio no ocurrirá con la gallega. Y es que, pese a que en un principio no se mostraba partidario de las integraciones de cajas de la misma comunidad, por la duplicidad de sus redes, González-Páramo entiende que en el caso de las gallegas «se está poniendo todo el esfuerzo en racionalizar y evitar las duplicidades», por lo que ve la unión como «una buena noticia».

Reforma de las pensiones

«Desde el BCE no podemos hacer algo que se parezca a un recetario» sobre las políticas económicas que deben acometer los Gobiernos, advirtió el consejero de la autoridad monetaria, que a renglón seguido subrayó que retrasar la edad de jubilación, tal y como ha puesto sobre la mesa el Ejecutivo español, le parece «una excelente noticia», por cuanto se adecuará a los cambios demográficos y contribuirá a la estabilidad presupuestaria, pero también a «la justicia intergeneracional, en un momento en el que los jóvenes cada vez entran más tarde al mercado laboral».

González-Páramo tuvo también buenas palabras para la reforma laboral presentada hace dos semanas por el Gobierno. «Es un paso en la dirección adecuada y así lo han reconocido todos los organismo internacionales». Pero, pese al aprobado inicial, advierte que «no cierra la lista de tareas a acometer en el mercado laboral, y así lo reconoce el propio Ejecutivo al tramitarla como proyecto de ley en el Congreso». En su opinión, el texto que se pacte con la oposición deberá «aclarar las causas del despido objetivo, para evitar la judicialización», pero también modificar la negociación colectiva, que actualmente «está muy centralizada y se adapta mal a la especificidad de las empresa».

Foco de atención

El consejero del BCE reconoció que España «está en el foco de la atención internacional, y cuando eso sucede uno no puede permitirse vacilaciones ni pérdidas de tiempo», aunque quiso alejar los fantasmas de los últimos días. «Hay un claro compromiso político con el euro, un instrumento de estabilización financiero... Hablar de un impago [en alguno de los países] de la eurozona es absurdo. El euro no se puede permitir un default», zanjó González-Páramo.