Unas seis mil personas claman en Santiago contra la reforma laboral

Luís Villamor SANTIAGO/LA VOZ.

ECONOMÍA

UGT y CC.OO. iniciaron ayer las movilizaciones que calentarán el ambiente hasta la huelga general

01 jul 2010 . Actualizado a las 12:06 h.

El Gobierno ha tomado la senda equivocada para crear empleo e impulsar la economía. Eso es lo que creen UGT y Comisiones Obreras, que reunieron ayer en las calles de Santiago a unas 6.000 personas -10.000 según los sindicatos-, para protestar contra la reforma laboral y decirle «así non» a Zapatero, en el marco de las movilizaciones que caldearán el ambiente hasta la huelga general del 29-S. El Ejecutivo ha llevado el decreto al Congreso, en donde las organizaciones sindicales creen factible que pueda «empeorar aínda máis» de cara los intereses de los trabajadores.

Desde la Alameda, los manifestantes, con globos rojos y banderas sindicales, recorrieron el Ensanche y el casco antiguo y desembocaron en la plaza de Praterías, en donde los secretarios generales de UGT y CC.?OO. de Galicia, José Antonio Gómez y Xosé Manuel Sánchez Aguión, calentaron, con sendos discursos, la maquinaria de cara a la huelga general prevista para el 29 de septiembre.

En una calurosa jornada, decenas de autobuses llegaron a Santiago procedentes de distintos puntos de Galicia con millares de manifestantes, que ocuparon la arteria principal del Franco y la Alameda, antes de salir en manifestación, para dejar constancia de su rotunda oposición a la reforma laboral.

«O Goberno fai un programa de reducción do gasto público co que rompe acordos -o pacto retributivo dos empregados públicos-, impón a conxelación das pensións para o ano 2011, deixando á marxe ao Pacto de Toledo, e introduce a perda de retroactividade das prestacións da dependencia».

Con estos argumentos, el secretario xeral de UGT explicó a los manifestantes, al llegar a Praterías, que no solo hay una «agresión» a los trabajadores sino una «secuencia», cuya escena final sería «unha reforma laboral inxusta».

Las medidas, lejos de crear empleo, precarizarán más el que hay, según denunció José Antonio Gómez, quien sostuvo que la reforma «abarata, facilita e subvenciona o despedimento, co que se producirá un maior aumento do paro». El dirigente sindical insistió además en que «rompe a negociación colectiva» y «aumenta o poder discrecional dos empresarios». También supondría poner en juego las ETT y «privatizar» los servicios públicos de empleo, «facendo dos parados un negocio».

Rendición

En este escenario crítico, UGT y Comisiones Obreras denunciaron que los Gobiernos europeos se han rendido «aos mercados financeiros». «Queren devaluar o noso traballo, as nosas pensións e atacar a negociación colectiva para provocar a devaluación salarial, e que os de sempre segan a gañar o mesmo», proclamó José Antonio Gómez.

Los sindicatos creen «indecente» que la salida de la crisis se vaya a hacer «con maiores desigualdades» sociales. Xosé Manuel Sánchez Aguión (Comisiones Obreras) lamentó que después de meses de negociación tripartita -Gobierno, sindicatos y empresarios- el Ejecutivo haya desconsiderado «gran parte das propostas sindicais para favorecer o emprego estable e de calidade, e eliminar a temporalidade inxustificada, e ceda en cambio aos empresarios e aos lobbies económicos internacionais». La reforma laboral no servirá para crear empleo, según Sánchez Aguión, quien la juzgó inútil para poder llevar a cabo un cambio de modelo productivo.

¿Las salidas a la crisis? «Creación dunha base industrial sólida, que invista en I+D+i, política de infraestructuras que apoie un cambio de modelo productivo, política enerxética eficiente e vivenda pública», demandó.