El Deportivo evalúa y condena los destrozos por los actos vandálicos en Abanca Riazor de cara al inminente partido España-Irak del jueves
TORRE DE MARATHÓN
El club analiza el alcance de los daños que afectan especialmente al sistema de riego y al césped híbrido
01 jun 2026 . Actualizado a las 20:57 h.Con el pitido final del Dépor-Las Palmas, la afición coruñesa saltó al césped de Riazor para seguir celebrando por todo lo alto el regreso a Primera División ocho años después. Pero la invasión de campo al término del partido conllevó destrozos en el estadio y también en el museo, que deben arreglarse con urgencia de cara al España-Irak del jueves. Está previsto, además, que se produzcan entrenamientos oficiales el miércoles en el mismo escenario.
El club está evaluando el alcance de los daños que afectan especialmente a algunas zonas del campo, al sistema de riego y al césped híbrido. Hay «zonas del césped que han sido arrancadas y otras quemadas», además de que las bocas de riego han quedado «destrozadas» y una de las porterías también presenta desperfectos. Asimismo, tras la celebración quedaron numerosos cristales sobre el césped y «unos 500 asientos» arrancados de las gradas. El Deportivo realiza un estudio sobre el coste de todas las reparaciones, pendiente también de una posible resolución de la Liga.
Una minoría de exaltados también rompieron cristales en la entrada del museo y realizó otros actos vandálicos.
El amistoso de A Coruña es el último que la selección va a disputar en España antes de viajar a México, donde el 8 de junio cerrará su preparación para el Mundial con un partido amistoso ante Perú en Puebla.
«La fiesta fue un éxito, pero no es de recibo el daño causado al campo»
La alcaldesa de A Coruña, Inés Rey, hizo un balance muy positivo de las celebraciones por el ascenso del club blanquiazul a Primera División. Aunque, eso sí, lamentó los actos vandálicos que se produjeron en el estadio. «La fiesta fue un éxito y la única nota negativa fue el vandalismo en el campo», expresó. «No critico la invasión, porque entiendo la euforia y el momento», añadió la regidora.
No obstante, Rey mostró su rechazo a los daños causados en las instalaciones de Riazor, después de que constara la desaparición de más de 500 butacas, así como considerables desperfectos en el terreno de juego. «Lo que no es de recibo es el daño causado al campo, a las porterías o que se hayan llevado asientos», incidió la alcaldesa, que apeló a la responsabilidad colectiva para que celebraciones de esta magnitud puedan desarrollarse con normalidad sin que el patrimonio público resulte perjudicado.
Condena del club, que identificará a los responsables
El club blanquiazul abundó en este asunto y a media tarde emitió un comunicado en el que agradecía «el extraordinario apoyo recibido por decenas de miles de deportivistas durante una jornada histórica». «La celebración vivida en Abanca Riazor tras la consecución del ascenso a Primera División constituye una muestra inequívoca de la pasión, el sentimiento de pertenencia y el compromiso de una afición que ha acompañado al club en los momentos más difíciles y que ha sido determinante en este camino de regreso a la máxima categoría del fútbol español», comenzaba el comunicado.
«Precisamente por respeto a esa inmensa mayoría de deportivistas que celebró el éxito de forma ejemplar, el club considera necesario manifestar con absoluta claridad su más firme condena a los actos vandálicos y comportamientos irresponsables registrados tras la finalización del encuentro», añadía.
«Las evaluaciones realizadas durante las últimas horas han permitido constatar daños de consideración en diferentes instalaciones del estadio. Entre ellos, 752 asientos retirados o arrancados —una cifra muy superior a la media de 50 asientos dañados que habitualmente se registran durante una temporada completa—, desperfectos en distintos elementos patrimoniales del recinto, daños en el entorno del museo del club, así como afectaciones en el terreno de juego derivadas de los arrancamientos y alrededor de quince zonas quemadas por el uso de bengalas», cuantificaba.
«Más allá del importante perjuicio económico y material ocasionado, el RC Deportivo quiere subrayar especialmente la gravedad de unas conductas que pusieron en riesgo la seguridad de miles de personas, incluidas numerosas familias y menores presentes en el estadio. La invasión masiva del terreno de juego, el uso de material pirotécnico y determinadas acciones desarrolladas durante los festejos generaron situaciones potencialmente peligrosas que nunca deben formar parte de una celebración deportiva», exponía la entidad blanquiazul en el comunicado.
«Asimismo, el club considera especialmente preocupante que estos hechos hayan obligado a realizar actuaciones urgentes de reparación y acondicionamiento en Abanca Riazor a escasos días de la celebración del encuentro internacional que disputarán las selecciones de España e Irak el próximo jueves. Una circunstancia que ha generado una situación innecesaria de incertidumbre y que ha puesto en riesgo la correcta organización de un evento deportivo de carácter internacional para la ciudad de A Coruña», afirma.
«Además, los incidentes registrados exponen al RC Deportivo a posibles procedimientos sancionadores que podrían derivar tanto en importantes multas económicas como en medidas que afecten al cierre parcial del estadio», advierte.
«Abanca Riazor es la casa de todos los deportivistas y un patrimonio común construido durante generaciones. Su conservación exige responsabilidad, respeto y civismo por parte de todos. Ser un club de Primera División implica también proyectar una cultura de respeto hacia las instalaciones, hacia las normas de convivencia y hacia el conjunto de personas que forman parte de la experiencia del fútbol», argumenta.
«El RC Deportivo continuará colaborando plenamente con las autoridades competentes y con los organismos responsables de la seguridad para identificar a los responsables de los actos vandálicos producidos durante la celebración. Paralelamente, el Club está cuantificando la totalidad de los daños ocasionados y estudiando las medidas disciplinarias, económicas y administrativas que puedan corresponder en cada caso», advierte.
«Celebrar un éxito deportivo es perfectamente compatible con respetar las normas, proteger a quienes nos rodean y cuidar aquello que pertenece a todos. El futuro que queremos construir para el Deportivo se fundamenta en el orgullo, la pasión, la responsabilidad y el respeto. Ese es el deportivismo que representa a nuestro club y a nuestra afición», concluye.
La Real Federación Española de Fútbol manifiesta su «tranquilidad absoluta» por la celebración del partido del jueves
La Real Federación Española de Fútbol manifestaba su plena confianza en la celebración del encuentro internacional en Abanca Riazor este jueves. «Están trabajando para arreglar los desperfectos. Hay tranquilidad absoluta. El partido se celebrará», afirmaban fuentes federativas en la tarde de ayer.
Desde el ente rector del fútbol español, encargado de la organización del encuentro, el último amistoso antes de que la selección parta desde el aeropuerto de Santiago a finales de semana en dirección hacia México, se evitó en todo momento el alarmismo generado con la invasión de campo tras el Deportivo-Las Palmas.