Obama constata que la economía global se ha estabilizado, pero ve un largo camino hasta la recuperación
28 jun 2010 . Actualizado a las 11:09 h.La cumbre del G-20 se cerró ayer en Toronto con un acuerdo final en el que se aboga por una consolidación fiscal «diferenciada y ajustada a las circunstancias nacionales» de cada economía, según los documentos de la negociación. A expensas de cambios de última hora, el pacto refleja el compromiso de los países desarrollados del G-20 de reducir el déficit «al menos a la mitad» para el año 2013 y de «estabilizar o reducir la deuda gubernamental» para el año 2016, informa Efe. En todo caso, se trata de un compromiso voluntario sin obligación legal.
El tema de la austeridad fiscal ha provocado tensiones en el seno del G-20, especialmente entre Obama y el bloque europeo. Hasta ahora el grupo mundial de potencias económicas había dado muestras de una gran cohesión a la hora de implementar medidas de estímulo económico para salir de la crisis.
EE.?UU. y las economías emergentes defienden que se mantengan ciertas medidas para reactivar la economía, y avisan de que la repentina retirada de los paquetes de estímulo que se aprobaron durante la crisis podría frustrar la todavía frágil recuperación. Europa, por su parte, considera que el tiempo de esas ayudas públicas ya ha pasado y es momento de austeridad. Los principales países de la UE, de hecho, ya se han puesto a ello.
El borrador del comunicado refleja esa tensión, al indicar que «el ritmo del ajuste [fiscal] debe calibrarse cuidadosamente para sostener la recuperación de la demanda privada». Pero se concluye que los multimillonarios planes de estímulo económico deben acabar de forma programada, según DPA.
El documento, igualmente subraya que existe el riesgo de que «un ajuste fiscal sincronizado entre varias grandes economías pueda afectar de forma adversa la recuperación». Insiste también, aun así, en que «el fracaso a la hora de implementar la consolidación donde sea necesario dañaría el crecimiento». Dado ese delicado equilibrio, la cumbre concluye que la medida de reducción del déficit para la mitad al 2013 afecte a las economías más avanzadas del grupo. Como guiño a las nuevas economías se acuerda «considerar el impacto de nuestras acciones en los países de ingresos bajos» y «seguir apoyando la financiación al desarrollo».
Para el presidente estadounidense, Barack Obama, los líderes de las economías más industrializadas y emergentes han logrado estabilizar la economía global tras la recesión. Sin embargo, recordó que todavía queda un largo recorrido para mantener la recuperación global.