José María Ayala (Barcelona, 1949) lleva 10 meses al frente del Instituto de Crédito Oficial (ICO), tras hacer carrera en el sector financiero (Banca Catalana, BBVA) y presidir el Instituto Catalán de Finanzas. Ayer estuvo en Galicia presentando a los empresarios de la comunidad las nuevas líneas de crédito directo que el ICO pondrá en marcha a mediados de junio y que aprobó el Gobierno hace un mes.
-¿Cómo está el nivel de morosidad del ICO?
-Tenemos una morosidad del 3,17%, con un grado de cobertura del 145% de provisiones. Es una situación confortable y adecuada a la actividad que desarrollamos. Dar créditos significa tener morosos. La clave del éxito está en medir el nivel de riesgo que se puede soportar. Tenemos capacidad para asumir la situación.
-¿La concesión de créditos directos es porque los bancos no hacen bien esa función de dar préstamos a la clientela?
-Los bancos sí están haciendo llegar nuestros productos al mercado, pero además de eso somos conscientes de la dificultad para acceder al crédito que todavía tienen muchas pequeñas empresas. Esta es una nueva vía para ese colectivo. Los bancos tienen un universo de clientes más amplio, y nosotros estamos enfocados a empresas pequeñas.
-¿Son solventes los bancos españoles?
-Claramente. En los últimos 20 años el sector ha estado en continua mejora. Ha sido y es un modelo de referencia internacional y está haciendo un gran trabajo. Lo que ocurrió a finales del 2008 no afectó a los bancos españoles, aunque provocó un colapso en los mercados internacionales que acabó repercutiendo. El año pasado fue difícil por el ajuste necesario de la deuda, pero este año están empezando a hacer operaciones de financiación. Hemos hecho el ajuste y están volviendo todas las piezas a su comportamiento razonable en cuanto a oferta de crédito. Ya hay indicadores como el de la formalización de nuevas hipotecas, que empiezan a mostrar datos positivos.
-¿Fluirá más el crédito?
-La dificultad de acceso al crédito ha mejorado respecto al 2009. Hemos vuelto a niveles del 2005 o 2006.
-¿Qué opina de la caja resultante de la fusión gallega?
-He seguido el proceso de fusión de las dos organizaciones en Galicia. Han dado un gran paso para competir, desde la visión que yo tengo de la industria financiera. Para mí es una industria competitiva que requiere tamaño y eso es una gran ventaja. Entiendo que ese objetivo se está logrando plenamente con la concentración de dos unidades en una, y entiendo que la entidad resultante va a ser más potente. Con eso debemos de sentirnos satisfechos.