Urge reformas explícitas y de carácter estructural, enfocadas a reducir al máximo el gasto público
12 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El Banco Central Europeo (BCE) no se cree el plan de ajuste diseñado por el Gobierno español para reducir el elevado déficit, que en el 2009 alcanzó el 11,4% del PIB. En su boletín de marzo, el organismo regulador comunitario critica que el objetivo de recortar los números rojos de la Administración por debajo del 3% que marca el pacto de estabilidad europeo no ha ido acompañado de «medidas concretas» que lo hagan posible, sobre todo para el período 2011-2013.
El documento del BCE explica que la actualización del Programa de Estabilidad 2010-2013, remitida por el Ministerio de Economía a Bruselas el pasado 3 de febrero, prevé «la corrección del déficit excesivo del país para el 2013, en consonancia con las recomendaciones formuladas en el contexto del procedimiento de déficit excesivo». Según la actualización de los programas de estabilidad de los países del euro realizada en febrero, España tendrá un déficit fiscal del 9,8% del PIB en el 2010, del 7,5% en el 2011 y del 5,3% en el 2012.
Mientras, la deuda pública escalará hasta el 65,9% del PIB en el 2010, al 71,9% en el 2011 y al 74,3% en el último año del plan de ajuste.
El objetivo de ajuste estructural medio anual previsto en ese plan es de 1,8 puntos del PIB, acorde con la recomendación de lograr un recorte superior a 1,5 puntos que formuló la Comisión Europea en el marco del procedimiento de déficit excesivo abierto a España. «No obstante, este objetivo no se ha visto plenamente respaldado por medidas concretas, especialmente para el período 2011-2013», concluye el regulador, que ha hecho extensible el toque de atención sobre la falta de medidas concretas para luchar contra el déficit a otros países con un déficit abultado, como Irlanda -con un agujero en sus cuentas públicas superior al español (11,7% del PIB)- e incluso Alemania -que subirá este año su déficit fiscal al 5,5% a causa de la política fiscal diseñada para impulsar el crecimiento-.
Reducir el gasto
Para el BCE, el margen de los países para luchar contra el déficit es reducido y solo cabe una receta: la reducción del gasto público. En ese sentido, el regulador advierte de que «a la vista del fuerte aumento de las ratios de gasto y de unas cargas tributarias ya elevadas, las estrategias de saneamiento creíbles tendrán que centrarse muy especialmente en la reforma del gasto», al tiempo que subraya que los esfuerzos de consolidación deben estar respaldados «por medidas estructurales claramente especificadas».
Entre estas reformas, el guardián del euro indica que «deben adoptarse políticas que abran el acceso al mercado y aumenten la competencia» y pide el fin de los los planes de rescate y la moderación de los salarios, una recomendación compartida con otras organizaciones internacionales, como el FMI o la OCDE.
«Es el momento en que deberían suprimirse los planes de apoyo sectorial puestos en marcha para hacer frente a los efectos inmediatos de la crisis. En los mercados de trabajo, a fin de evitar que la tasa de desempleo estructural sea más elevada en los próximos años, se requiere moderación en la fijación de los salarios en varias economías y la suficiente flexibilidad», subraya el informe.
Reactivación irregular
Según el análisis del Banco Central Europeo, «la recuperación de la economía de la zona del euro está en curso, si bien es probable que se produzca de forma irregular». En consecuencia, el regulador comunitario espera que las economías de la zona del euro crezcan a un ritmo moderado en el 2010, aunque «en un entorno en el que persiste la incertidumbre».