El presidente de la Cámara de Comercio y el de los constructores de la provincia presentan sendos ERE
15 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Corren malos tiempos para los representantes de la patronal en Pontevedra. Con sus dos empresas en suspensión de pagos, los presidentes de la Cámara de Comercio de la ciudad, Ricardo Mirón, y de la Asociación de Constructores de Pontevedra (APEC), Ángel Fernández Presas, acaban de presentar sendos expedientes de regulación de empleo (ERE) con extinción de contrato para la mitad de sus plantillas, que afectan a 69 trabajadores.
«Hemos tenido que recurrir al ERE para mantener la viabilidad de Indeza Edificaciones y Obra Civil», explican fuentes próximas a la constructora de Fernández Presas, sumida en un concurso de acreedores desde el pasado mes de octubre ante la imposibilidad de hacer frente a una deuda de más de 20 millones con bancos. La extinción de contratos presentada en el Juzgado de lo Mercantil número dos de Pontevedra afecta a 45 trabajadores de los 80 que la compañía mantenía en la actualidad. Las dificultades económicas y una escasa carga de trabajo han forzado al responsable de la patronal a prescindir del 50% de su plantilla.
Desde Indeza Edificaciones y Obra Civil aseguran que, a pesar de la drástica decisión, «se espera una buena solución sin tener que llegar al peor de los desenlaces». Aunque no quieren hablar de quiebra, desde la constructora pontevedresa advierten de que la mayor de sus deudas en la actualidad, de seis millones de euros, depende de la Administración.
Historias que se repiten
En la misma ciudad, el presidente de la Cámara de Comercio, Ricardo Mirón, suscribe una historia similar a la de Fernández Presas. El responsable de la constructora Casas Novas no esperó ni tres meses desde la presentación del concurso de acreedores -en octubre- y el ERE con extinción de contrato para 24 de los 51 trabajadores de la constructora. Esa decisión se adopta después de que no se renovara el contrato a 12 operarios eventuales en los últimos tres meses.
Los representantes del comité de empresa aseguraban ayer que esta constructora se niega a reconocer el importe de la deuda recién cobrada de Inmobiliaria Os Regos, calificada como «clave» por ellos para su supervivencia.
«Pedímoslle no último encontro que fixeran público cantos cartos recibieron, pero nunca nolo queren dicir», explica el responsable comarcal de construcción en la CIG, Xaquín Agulla, quien advierte de que Ricardo Mirón sigue buscando una reacción en el Ayuntamiento de Pontevedra para cobrar las deudas: «Eles fan fincapé en que a débeda máis importante é a do Concello».
La empresa calcula que las facturas pendientes de cobrar de la Administración local ascienden a un millón de euros. Sin embargo, el concejal de Facenda, Raimundo González, envió un informe detallado en el que solo se reconoce algo más de la mitad, 600.000 euros. El equipo técnico del Ayuntamiento no admite como deudas con Casas Novas ocho facturas presentadas por importe de 270.000 euros.