Facenda incluirá en el Presuposto 1.300 millones de deuda, 600 por encima del límite aprobado
09 oct 2009 . Actualizado a las 11:37 h.Con las nuevas reglas de juego impuestas por el Ministerio de Economía el miércoles, la Xunta solo podría recurrir a 700 millones de deuda para afrontar la crisis en el 2010 sin rebasar el límite de déficit, fijado en el 2,5% del PIB. El Gobierno central obliga a Galicia a contabilizar el año que viene como deuda los 600 millones que la autonomía tiene que devolverle al Estado a partir del 2011 para compensar el desfase entre los adelantos de financiación recibidos a cuenta en el 2008 y la recaudación real.
Pero con estas condiciones a Facenda no le salen las cuentas. Porque la Xunta necesita disponer de 1.300 millones en efectivo, con cargo a la deuda, para no perder capacidad inversora. Restarle esos 600 millones a esta cantidad sería algo así como estrangular la operatividad del próximo Presuposto.
Ayer, los responsables del Gobierno autónomo aseguraron que no renunciarán a pedir créditos por 1.300 millones, aunque en la contabilidad haya que sumarle a la deuda los 600 pendientes de devolver al Estado y eso dispare el déficit gallego por encima del 3,5%, un punto más que el límite impuesto a las autonomías.
Los portavoces de Facenda subrayaron que «no hai más remedio que facelo» y recordaron que el año que viene se prevé una caída de ingresos próxima a los 1.500 millones de euros. Este recorte convertirá al Presuposto del 2010 en el primero a la baja de la historia de Galicia. Las cuentas públicas, que se presentarán la próxima semana, regresarán de un plumazo al nivel que tenían en el 2006 (de los 11.800 millones del 2009 a poco más de 10.200).
Esta tajante negativa a respetar los límites de endeudamiento impuestos por Madrid es el segundo órdago consecutivo que el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, lanza en poco más de un mes al Ejecutivo de Zapatero.
Primero fue la llamada a la rebeldía del responsable del Gobierno gallego para «no abonarle al Estado» esos desfases entre la recaudación real de los años 2008 y 2009 y los adelantos a cuenta del Gobierno (en el caso gallego cerca de 1.900 millones, según el cálculo de la Xunta). Para Feijoo, las autonomías no tienen por qué pagar la falta de previsión del Ejecutivo central a la hora de presupuestar los ingresos de estos dos años, cuando todavía se negaba la existencia de la crisis o su profundidad real.
Ahora Feijoo abre otra guerra contra el límite del déficit impuesto a las autonomías. Ayer criticó el hecho de que el Estado se «autoconceda» una capacidad de endeudamiento del 5,5%, «mentres que ás comunidades autónomas lles di que a capacidade de endebedamento é do 2,5%».
El presidente de la Xunta se mostró «sorprendido» por esta actuación, ya que, según explicó, «a carga de prestación dos servizos públicos está residenciada nas comunidades, e non é lóxico que o Estado sexa parte, xuíz e decisor das capacidades de endebedamento das comunidades, sobre todo cando el se vai endebedar o dobre non tendo ningún servizo público que xestionar, salvo o fracaso do paro a través do Instituto Nacional de Emprego».
«Non ten sentido», dice Feijoo
Feijoo se refirió también a la «insistencia» del Ejecutivo central para que devuelvan los adelantos a cuenta de los años 2008 y 2009. «Non ten ningún sentido», dijo, «que as comunidades paguen os erros orzamentarios do Goberno de España». Y añadió: «Isto conleva que as comunidades queden sen instrumentos financeiros ou orzamentarios para poder afrontar a crise económica».
En su opinión, lo sucedido en el último Consejo de Política Fiscal y Financiera «non ten ningún sentido neste momento e amosa unha falla de rigor na política de déficit público, a política de débeda pública e a política orzamentaria do Goberno».