Navantia solo aguantó un año en números negros, ya que en el 2008 volvió a cerrar sus cuentas en pérdidas. Así se refleja en el balance de su accionista, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), dado a conocer ayer. En concreto, los astilleros públicos registraron 55,1 millones de euros en negativo en el 2008, confirmando así una cifra que ya habían anunciado los dirigentes sindicales de la compañía.
Navantia cerró el ejercicio con pérdidas pese a contar con una cartera de pedidos histórica, cifrada, según la propia corporación pública, en 5.041 millones de euros.
El presidente de la compañía, Juan Pedro Gómez Jaén, ya había advertido en octubre del pasado año que la firma volvería a los números rojos. Aseguró que «el incremento de la construcción naval en el mundo ha hecho subir los precios en la industria auxiliar» y también había achacado los malos resultados económicos al encarecimiento de los materiales.
Otra de las causas a las que aludió Gómez Jaén fue a las «rigideces laborales». En este sentido, aseguró que, debido a estos condicionantes, en algunas ocasiones los astilleros públicos presentan subactividad y, pese a ello, «tenemos que contratar al mismo tiempo a la industria auxiliar».
La entrada en vigor de un nuevo plan contable fue otro de los factores aludidos por el máximo responsable de la compañía para explicar las pérdidas.
Nivel de contratación
En el conjunto de las empresas de la corporación pública, Navantia presentó los mejores niveles de contratación, con pedidos por valor de 580 millones de euros. Solo en la cartera de los astilleros de la ría de Ferrol se encuentran dos fragatas para Noruega, una fragata y un buque anfibio para España y dos barcos anfibios y el diseño de tres destructores para Australia. Garantizan carga de trabajo hasta el 2014.
Pese a las buenas ratios de ocupación, las cifras indican que Navantia aún está lejos de conseguir los objetivos marcados por sus dirigentes e incluidos en el plan industrial previsto para el período comprendido entre el 2007 y el 2011. Así, el programa fijaba para el 2008 unos objetivos de contratación de 1.650 millones de euros, aunque la realidad ha rebajado casi en un tercio esa cifra. Además, marcaba para ese mismo año unos beneficios antes de impuestos de 10,2 millones de euros, cuando el balance se cerró con cincuenta millones de pérdidas.
Además, si se cumplen las previsiones que maneja Juan Pedro Gómez Jaén, Navantia volverá a culminar este año con números rojos, en torno a nueve millones de euros, según aseguraba él mismo en una entrevista que La Voz publicó el pasado domingo.