Informática, materiales de oficina, madera y energía son los sectores más castigados por el recorte de actividad
06 sep 2008 . Actualizado a las 02:00 h.El músculo empresarial gallego recuperó en julio parte del aliento perdido, aunque no ha logrado corregir el profundo agotamiento al que lleva sometido todo el año por la crisis que envuelve a la economía nacional. Solo Baleares y Navarra reflejaron ese mes índices de producción industrial mayores que el gallego, según los datos publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE). A cambio, en el acumulado del ejercicio, Galicia es la undécima comunidad con peores datos.
El acelerón de la industria gallega registrado a principios del verano tampoco ha bastado para encajar la velocidad de crucero de las empresas autonómicas con la media nacional. En España, la caída de la producción llega al 3,1% hasta julio, mientras en el noroeste peninsular el descenso alcanza el 5,1. Pese a estos dos puntos de diferencia, el dato de julio es doblemente optimista, ya que hace un año la crisis estaba a esas alturas del ejercicio a punto de aparecer (el estallido de las hipotecas subprime data de mediados de agosto del 2007), mientras que ahora la recuperación surge en un contexto hostil para los mercados que tienen que dar salida a los productos empresariales.
En julio las industrias de Galicia aumentaron un 2,8% su producción y provocaron que la comunidad superase en fortaleza empresarial a Murcia y Andalucía, que hasta ese momento figuraban con mejores índices que los gallegos.
Las comunidades que han salido peor paradas de la última estadística han sido, precisamente, Andalucía (que cayó un 14,1%) y Murcia (también con un indicador negativo del 10,3%). La producción en Asturias también descendió un 10,3% y situó al Principado como la región más afectada por esta crisis industrial, superando a Extremadura, que en julio cayó solo un 4,1% y, en el acumulado del año, aparece como la segunda comunidad española más castigada, con un descenso del 8,7%.
En lo que va de año, los dos únicos meses de los que el músculo industrial gallego puede presumir son el citado de julio y abril, cuando la producción se anotó una subida interanual por encima del 5%. El resto del calendario es adverso, y algunos momentos, como el pasado marzo, especialmente sangrantes, con descensos que superaron el 20%.
Los datos del INE permiten conocer qué sectores están sufriendo más las consecuencias de la desaceleración económica, la caída del consumo y la ralentización de las exportaciones. Entre enero y julio, los fabricantes de equipamientos informáticos y material de oficina han sido los más perjudicados, hasta el punto de que su producción global se redujo prácticamente un 26%.
A continuación, las industrias de la madera y el corcho, así como las dedicadas a productos minerales no metálicos, marcan los frenazos más acusados. Y en un tercer escalón se sitúan los productores de tabaco. Frente a estos segmentos a la baja, los fabricantes de radios, televisiones y equipos de comunicación son los que están sujetando las estadísticas, con producciones hasta un 22% superiores a las del 2007. Al margen de los sectores más afectados por la crisis, julio fue especialmente preocupante para las industrias energéticas, que bajaron su ritmo por encima del 21%; o para los fabricantes de muebles, que rozaron descensos próximos al 14%.