Elena Candia, nueva alcaldesa de Lugo: «Isto non vai de min, vai da cidade, que merece máis e non deixar de intentalo»

Suso Varela Pérez
Suso Varela LUGO / LA VOZ

GALICIA

Senén Rouco

La nueva regidora lucense pide una oportunidad para gobernar tras ganar la moción de censura con el apoyo de la exsocialista María Reigosa y en un pleno en el que la oposición la dejó sola cuando tomó del bastón de mando

07 may 2026 . Actualizado a las 21:02 h.

Elena Candia (Mondoñedo, 1978) ya es alcaldesa de Lugo gracias a que prosperó la moción de censura con los 13 votos del PP y de la exsocialista María Reigosa, y que deja en la oposición al bipartito PSOE-BNG y al alcalde Miguel Fernández. En su primer discurso como regidora tras recibir el bastón de mando —que estuvo durante 27 años en manos de alcaldes del PSOE—, Candia comenzó exponiendo los motivos que le llevaron a dar este cambio histórico en la política local lucense: «Chego cunha profunda convicción de que outro Lugo é posible, de crer que Lugo merece máis e de non deixar nunca de intentalo».

Esas primeras palabras como alcaldesa —con el ruido de fondo de decenas de manifestantes que se oponían en la calle a la moción de censura— se produjeron con dos circunstancias que ya marcarán el devenir político de los próximos meses, hasta las elecciones del 23 de mayo del 2027. Por un lado, la marcha voluntaria del plenario de los 12 ediles del PSOE y del BNG cuando Candia recibía el bastón e iba a intervenir en el plenario; y por otra, la constatación de que ya existe una nueva mayoría de gobierno, cuando María Reigosa abandonó el lugar donde se ha sentado desde que es concejala, el pasado 30 de octubre, y se integró en la bancada del PP.

Ante este nuevo escenario municipal, Candia quiso anticipar cómo será el año de mandato que le queda hasta las elecciones, y para el que tiene un presupuesto municipal aprobado hace mes y medio: «É moi pouco tempo ou moito, segundo se mire, pero traballaremos para convencer e revalidar esa confianza». Y en este sentido reconoció que ahora le toca el papel de gobernar. Por ello, y en hasta dos ocasiones, diferenció su nuevo rol: «Na oposición importa o que dis, e no goberno importa o que fas».

Antes de ser votada la moción de censura, Candia expuso ante el plenario los argumentos por los que le llevaron a presentar una moción de censura, relatando a su entender una serie de proyectos del bipartito que o bien llevaban prometidos en el papel durante años, o habían sido mal ejecutados. Pero en especial recordó que este mecanismo para acceder a la alcaldía estaba avalado por la ley, que tenían legitimidad ciudadana por haber ganado ampliamente las elecciones del 2023, y que se había constatado que el gobierno saliente llevaba tiempo sin tener la mayoría en el pleno.

La hoja de ruta

Por ello, en su primer discurso como alcaldesa defendió su hoja de ruta de 50 medidas que deberían cambiar la imagen de la ciudad y su forma de gestionarla: «Porque isto non vai de min, vai de Lugo, de traballar estando ao lado da xente, con proximidade, con empatía e gobernando para todos», apelando a continuación a que la ciudad «necesita unión, traballo e respecto. E iso é o que vai definir o meu goberno».

Así, la presidenta del PP de lucense fue enumerando diferentes líneas de acción de gobierno. Buena parte de ellas enmendarán obras y políticas que ejecutó el bipartito desde la época de Lara Méndez, y otra gran parte fueron promesas que presentó en la campaña electoral del 2023, con guiños tanto a diferentes colectivos vinculados con los servicios sociales, como a los trabajadores municipales, además de prometer un gobierno «transparente e dialogante».

En este sentido, anunció que su primera reunión como alcaldesa será hoy con los representantes del comité de empresa y de la junta de personal, «para poñerme á súa disposición e traballar desde o primeiro día na atención das súas demandas». Y además anunció que un día a la semana abrirán las puertas del consistorio para que los vecinos que quieran exponer quejas o propuestas lo hagan directamente con ellas o con integrantes del gobierno.

Un pleno extraño

Las palabras del primer discurso de la alcaldesa —flanqueada por la secretaria y el interventor municipal— sonaban en un pleno semivacío por la ausencia de la oposición y mientras de fondo se escuchaban los vítores a favor del alcalde saliente. A pesar de ello, Candia no se descompuso. Solo hubo un momento de debilidad, al arranque, cuando hizo referencia a sus orígenes humildes y a su familia, lamentando que no la pudieran acompañar en el salón de plenos: «Déronme a ensinanza e os valores dunha familia humilde, pero profundamente honesta, que me educou no esforzo, no respecto e na responsabilidade».

La familia de Candia —al igual que cargos, alcaldes y militantes del PP— estaban a las puertas del consistorio, sin poder entrar debido a que la Policía Local había marcado un aforo de acceso al salón, cubierto ya por medios de comunicación y personal de los grupos políticos. Querían evitar los incidentes e insultos que se produjeron en el último pleno ordinario. En esta ocasión, la edila María Reigosa, que rehusó intervenir en el turno de portavoces, estuvo acompañada por un policía local.

Candia, en su discurso, no hizo referencia a la edila que ha permitido al PP conseguir una de las alcaldías que más tiempo llevaban resistiéndose. Pero fue llamativo como al final, cuando recibió las felicitaciones, se fundió en un largo abrazo con Reigosa, acompañado por los aplausos de los ediles del PP. La alcaldesa ya hizo público ayer su organigrama de gobierno, y en el que Reigosa «terá un traballo de supervisión política e programática de actuacións municipais en materia de infraestruturas de xeito transversal».

La nueva alcaldesa de Lugo — la cuarta persona en el cargo en lo que llevamos de mandato, tras los socialistas Lara Méndez, Paula Alvarellos y Miguel Fernández— es consciente de que el paso que dio ayer tiene sus dificultades. Por ese motivo, se afanó en utilizar expresiones como «diálogo», «humildade», «escoita», «transparencia» o «compromiso». Candia se dirigió a las personas que no compartían la moción de censura, llegando a decir: «Pídolles unha oportunidade», afirmando que confiaba en que su acción de gobierno, aunque sea en un año, les convenza de que era necesaria la moción de censura. «Os feitos serán os que intentarán convencer, e para iso temos un equipo honesto e que traballará por un Lugo mellor», finalizó la nueva regidora.

Al terminar el pleno, y tras las primeras felicitaciones de los pocos asistentes que quedaban, la policía permitió ir entrando poco a poco a algunas de personas que estaban a las puertas del consistorio. Primero lo hicieron el padre y el padrino de la alcaldesa, que se fundieron emocionados en un abrazo. Luego fueron entrando alcaldes y diputados provinciales. Lo hicieron a cuentagotas ya que la Policía Local no quería que accediesen personas ajenas al nuevo grupo de gobierno y evitar cualquier conflicto. Aun así, Candia y sus concejales llegaron a bajar a las puertas de la Casa Consistorial para saludar a los militantes del PP que se agolpaban en la entrada y abrazar a la secretaria general del PPdeG, Paula Prado.

Después de unos minutos de reuniones y fotografías en los pasillos del consistorio, Candia y sus concejales, incluida María Reigosa, accedieron por primera vez al despacho y a las dependencias de la Alcaldía, que ya estaban recogidas por completo. Fue ahí donde se hizo efectiva la toma de posesión, en una foto de grupo que recordaba a otra que ella misma había vivido en junio del 2015 cuando se sentó de forma inesperada en el sillón de mando de la Diputación de Lugo. Aquella etapa duró cuatro meses, tras ser desalojada por una moción de censura. La actual etapa tendrá un nuevo capítulo, dentro de un año en las urnas.