La crisis dobla la morosidad crediticia en solo un año hasta el 1,46%, la más alta desde 1999

Julio Díaz de Alda

ECONOMÍA

Los bancos, las cajas de ahorros y las cooperativas de crédito acumulaban a finales de mayo 25.453 millones de euros en créditos de dudoso cobro, lo que supone una tasa de morosidad del 1,46% respecto a los más de 1,81 billones de euros prestados en total para cualquier finalidad. El dato -ofrecido el martes de forma provisional por el Banco de España- evidencia lo complicado de la situación que vive el sector, pues supone la tasa de morosidad más alta desde finales del 1999 y el doble del nivel registrado hace tan solo un año (0,684%).

Otro indicador clarísimo de la gravedad de la situación es el ritmo al que avanza la concesión de hipotecas, que apenas se incrementó un 10% interanual en los cinco primeros meses del año, muy lejos del 20,5% al que crecía un año antes.

La morosidad, como dijo recientemente el presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, «no camina, sino que galopa». Y es que el endurecimiento de las condiciones, sobre todo por el repunte imparable del euríbor y los malos datos de desempleo, ha hecho que el número de familias y empresas que no pueden hacer frente a sus deudas crezca sin parar.

Algún agorero recuerda que los datos hasta ahora conocidos no incluyen «sorpresas» como la de Martinsa-Fadesa, que aunque aún no es morosa respecto a su deuda (que en total asciende a 5.100 millones), lo podría ser en un futuro próximo si no resuelve sus problemas de liquidez.

Cabe recordar que un préstamo se considera dudoso -y además por el total del importe adeudado, contando principal más intereses- cuando no se abonan sus cuotas durante un trimestre. El 1,46% de mayo, que no tiene en cuenta los préstamos de las entidades financieras de crédito -que conceden pero no captan dinero y entre las que la mora es siempre mucho mayor- supone el duodécimo incremento mensual consecutivo del indicador.

Niveles menores que en la UE

Las entidades financieras, en un intento por calmar los ánimos, recuerdan que los niveles de mora en España son mucho menores que en el resto de la Unión Europea (2,5% de media), y que bancos y cajas mantienen un nivel de provisiones (el dinero guardado para cubrir los posibles impagos) de casi cuatro veces lo que suponen los créditos dudosos.

Aun así, el presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), Juan Ramón Quintás, aseguró el pasado lunes que la ratio de mora se situaría algo por encima del 2% este año y llegaría al 4% en el 2009. Vamos, que lo peor está por llegar.

Los datos ofrecidos por el Banco de España sitúan a las cajas de ahorros en el primer puesto de la morosidad. Algo normal, puesto que también son las entidades que más dinero han prestado en general. En concreto, las cajas sufren una tasa de dudoso cobro del 1,66% (hace un año era del 0,69%) dentro de su cartera total, que supera los 860.00 millones de euros. El segundo lugar de la tan poco honrosa clasificación es para las cooperativas de crédito, con un 1,48%, por delante de los bancos, que soportan un 1,23%. En los tres casos, el porcentaje de créditos peligrosos ha crecido un 11% en un año.

La vivienda, lo primero

En el caso de los créditos para la compra de vivienda, las tasas de morosidad son algo inferiores a la media. Y es que en caso de apuros económicos las letras del piso son lo último que se deja de pagar. Mucho antes que la casa se dejan en números rojos los recibos de la luz, del gas, del teléfono o del préstamo del coche.

La Asociación Hipotecaria Española (AHE) explicó que la ratio general de morosidad en la vivienda fue del 0,99% en el primer trimestre. La tasa ascendió al 1,19% en el caso de las casas, al 0,63% en el de los bancos y al 0,69% en el de las cooperativas de crédito. La AHE calcula que el crédito hipotecario crecerá este año con suerte entre un 6% y un 9% frente a los ritmos superiores al 20% de hace apenas un año. Si se cumplen sus previsiones, el negocio hipotecario se moverá a la menor velocidad de la historia reciente.