La morosidad bancaria alcanzó en marzo niveles que no se recordaban desde finales del 2001

Julio Díaz de Alda

ECONOMÍA

20 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La crisis del sector inmobiliario está apagando el vigor que hasta hace muy poco tiempo mostraba el negocio hipotecario en España. Así se desprende de los datos publicados ayer por la Asociación Hipotecaria Española (AHE), que revelan que el saldo vivo -lo que les queda por pagar a particulares y promotores por sus hipotecas- a finales de marzo creció solo un 11,7% interanual, menos de la mitad que un año antes, cuando repuntó un 21,7%. La morosidad bancaria, por su parte, no deja de crecer y se sitúa ya en el 1,126%, una tasa baja pero que no se veía desde finales del 2001.

La AHE reconoce que la contratación de hipotecas, que en el 2006 y los primeros meses del 2007 crecía a ritmos superiores al 20%, ha dado un giro radical. A los altos precios de la vivienda y el suelo se han unido las turbulencias financieras y el miedo generalizado de las entidades a prestar dinero. La organización -que representa a bancos, cajas de ahorro, cooperativas y el resto de entidades de crédito- reconoce que el 2008 cerrará con incrementos del saldo vivo cercanos al 7% o, lo que es lo mismo, los peores de la historia.