El granito gallego esquiva la crisis del ladrillo disparando sus ventas mundiales

ECONOMÍA

11 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La industria gallega del granito se mantiene indemne de la crisis de la construcción gracias a un crecimiento, constante durante los últimos años, en los mercados internacionales. Así lo demuestra el balance de actividad presentado ayer por la Asociación Galega de Graniteiros (AGG) que arroja un saldo de ventas, al cierre del 2007, de 107 millones de euros, un 2% más que en el 2006.

Los países de la Unión Europea son los principales compradores de la producción gallega, sobre todo Portugal, Turquía e Italia. Las ventas a la UE suponen el 78% del valor total de las exportaciones. Le siguen, aunque ya más distantes, América del Norte (Estados Unidos y Canadá) con el 8,2% de las mercado extranjero; África con el 7,5%, Asia y Oceanía.

A la luz de los buenos resultados, los empresarios del sector apuestan por seguir reforzando su expansión internacional. «El sector exterior es muy importante para nuestras empresas, sobre todo en estos momentos de desaceleración económica», afirma Gumersindo Alonso, presidente del la AGG. El líder de la patronal del granito explica que las empresas transformadores gallegas están viendo an los mercados internacionales «una puerta de entrada primordial para posicionar nuestros productos».

Galicia es líder absoluto de la transformación del granito en España. De los 24.448.000 metros cuadrados de piedra que se elaboran en España, prácticamente un 65 % por ciento (15.752.000 metros cuadrados) salen de las factorías gallegas. Además, trabajan aproximadamente 2.000 de las 3.700 personas que constituyen el empleo industrial del sector en España.

La AGG aglutina a las 26 empresas más importantes de transformación de granito de Galicia. La capacidad productiva instalada en las compañías que la forman permite que cada año se transformen en la comunidad autónoma más de un millón de toneladas de bloques de granito, procedentes de las canteras nacionales y de las importaciones que llegan de otros países emergentes en el sector (Sudáfrica, Finlandia, India) por lo exótico de sus variedades, cada vez más demandadas por los consumidores finales.