Iberdrola le pide a la Comisión Nacional de la Energía que le pare los pies a Florentino Pérez
ECONOMÍA
Tras semanas amagando, dos de los tres protagonistas de la que ya se puede pronosticar que será la operación corporativa del año se quitaron ayer definitivamente la careta. La compañía pública francesa EDF informó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores que ha iniciado «contactos exploratorios» con la constructora ACS «con el objetivo de analizar sus respectivos intereses en relación a Iberdrola».
De inmediato, el presidente de la eléctrica vasca, Ignacio Sánchez Galán, puso en marcha la que, auguran fuentes del mercado, será una defensa «numantina», y reclamó a la Comisión Nacional de la Energía (CNE) que revoque el permiso que concedió a la empresa de Florentino Pérez para aumentar su participación en la eléctrica, así como que limite al 3% sus derechos de voto. Galán pretende que la CNE le pare los pies a Pérez, primer accionista de la firma vasca, para evitar que utilice su posición dominante en Iberdrola y Fenosa con la intención de remodelar a su antojo el sector eléctrico español. ACS es propietaria del 45% de Fenosa y del 17% de Iberdrola (en este caso, un 7,7% de forma directa y el resto a través de derivados). En noviembre del 2006, la CNE había autorizado a la constructora a incrementar su participación en Iberdrola hasta el 24,9% (el límite vigente entonces para no tener que lanzar una opa por todo el capital).
Los analistas del mercado, mientras tanto, dan por seguro que después de las elecciones de marzo habrá una operación corporativa con Iberdrola como protagonista. Los rumores son variados. El último, que el presidente de la eléctrica vasca ya ha negociado con los directivos de Gas Natural para organizar su defensa a partir de un gran conglomerado energético que garantice la españolidad de los activos de Iberdrola. Se trataría del tercer intento de la gasista por entrar en el sector eléctrico, tras dos fracasos, con Iberdrola primero y con Endesa hace dos años.
El presidente de Criteria, la corporación de La Caixa en la que está integrada Gas Natural, aseguró ayer que no se han mantenido contactos con EDF para invertir en la firma vasca, aunque admitió que en este tipo de situaciones «se habla con todo el mundo».
«Es lógico que Galán busque alternativas a lo que se le viene encima, y más cuando Gas Natural tiene la necesidad de hacer algo en el sector eléctrico tras quedarse descolgada dos veces», explican fuentes del mercado, «pero la sartén por el mango la tiene ACS». Las mismas fuentes opinan que el precedente de Endesa dejó claras dos lecciones: «Que Bruselas tiene mucho que decir en una operación así, y que no es fácil ir contra la libertad de empresa, independientemente de que esa empresa tenga capital público. Además, enseñó cuál es la fórmula ideal para entrar en el sector eléctrico español, tomando posiciones poco a poco, como hizo Enel, y después buscando un socio español. En este caso, además, ese aliado ya existe, es Florentino Pérez, y está enfadado con el principal directivo de la compañía». Por ello, explica un directivo del sector, «la principal quiniela sigue siendo que Florentino le abra la puerta a EDF y se lleve todo lo que pueda, su participación actual o incluso una porción mayor, en forma de activos a Fenosa».