El BNG pide que el impuesto de sucesiones prime la creación de empleo y la mejora industrial
ECONOMÍA
El BNG propondrá que la nueva ley del impuesto de sucesiones y donaciones otorgue mayores privilegios fiscales a las transmisiones de empresas en las que se garantice el crecimiento industrial o del empleo. Los nacionalistas pedirán una redacción de los cambios «moi precisa», que contribuya a acotar las bonificaciones en atención a la mejora del tejido empresarial o la generación de puestos de trabajo. Entre otras cuestiones, creen que garantizar la continuidad de la actividad empresarial será imprescindible para ser beneficiario de los descuentos. Y cuestiones como la aplicación de nuevas tecnologías podrían también ser objeto de mayores bonificaciones. «É algo que teremos que estudar con calma, pero que non creo que complique o acordo final», explicó ayer el portavoz del Bloque en materia de economía, Carlos Aymerich.
En el caso de las desgravaciones a las familias, los nacionalistas consideran posible mejorar la definición de las viviendas que serán objeto de las reducciones (el texto legal debería explicar lo que se considera vivienda habitual y lo que no), al igual que ocurre con las explotaciones agrarias, que también quedarían exentas del 99% de la tributación, según el adelanto realizado por el presidente de la Xunta esta semana.
En general, el Bloque cree que es posible definir mejor las rebajas previstas en el nuevo impuesto de sucesiones y donaciones. Según Aymerich, a este tipo de cambios se refería el vicepresidente de la Xunta y líder nacionalista, Anxo Quintana, cuando el pasado jueves habló en Santiago sobre la necesidad de mejorar la reforma anunciada para el tributo.
El portavoz del BNG precisó que el borrador de la nueva ley es «aceptable», aunque considera factible retocar algunos aspectos «atendendo ao ben común da economía e da sociedade galegas». Los nacionalistas quieren que algunas de sus consellerías participen «activamente» en el debate sobre la reforma del impuesto, especialmente la de Industria.
Compensar la «caja» gallega
Aymerich subrayó también la necesidad de argumentar en el texto legal la incidencia de esta reforma en las arcas de la Xunta. «Hai unha primeira aproximación, en torno aos 70 millóns de euros, sobre o que Galicia deixaría de recadar con esta reforma -precisó el portavoz del BNG- pero vai ser preciso ver cómo se compensa esa baixa, porque non poderá repercutir en ningún caso a un posible recorte dos servizos públicos».
Para el Bloque, el hecho de que la reforma legal se haya presentado sin consenso previo con los socios nacionalistas no es «algo que deba sorprender a ninguén». Aymerich recordó que se trata de un área de gobierno controlada por los socialistas y ya se había acordado en el Parlamento el pasado año que el nuevo impuesto se presentaría al margen de los Orzamentos del 2008 y como una ley independiente.
Respecto a su próxima tramitación parlamentaria, el Bloque coincide con la previsión del PSOE en que durante el mes de septiembre la reforma podría estar ya en vigor. «Trataremos de combinar o máximo rigor coa celeridade», expresó.
Uno de los objetivos del cambio legal será «evitar a fuga de patrimonios». «É evidente que Galicia ten que reaccionar ante a competencia fiscal con outras autonomías -dijo Aymerich- e tamén premiar ás empresas que aposten por Galicia». El presidente de la Xunta ya expresó su convencimiento de que la reforma prevista «anulará» el denominado turismo fiscal.